27th May2010

MANIFIESTO DE LA SOCIEDAD CIVIL

by admin

MIGUEL ANTONIO BERNAL

Por considerarlo de interés ciudadano, cedo la palabra a la Sociedad Civil:

“Nuestra constitución política es clara al definir en su artículo 2 que el poder público solo emana del pueblo, y lo ejerce el Estado por medio de los órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial, los cuales actúan limitada y separadamente, pero en armónica colaboración.

Dicho precepto, durante la campaña electoral, fue un compromiso del actual Presidente con todos los panameños. El compromiso incluía que las organizaciones ciudadanas serían tomadas en cuenta en los asuntos públicos del país.

Para consternación de la ciudadanía, los hechos parecen ir en dirección opuesta a estos principios. La Sociedad Civil  ha visto limitada  sus funciones para la escogencia de magistrados, donde la meritocracia se supeditó al amiguismo. Conceptos fundamentales del derecho han sido olvidados durante la discusión de leyes como las escuchas telefónicas; postergación de la descentralización municipal; la prolongación de la entrada en vigencia del Sistema Penal Acusatorio causa principal de la mora judicial y al desconocer  los acuerdos de la Concertación Nacional para el Desarrollo  y del Pacto de Estado por la Justicia.

Hemos sido excluidos del Consejo Nacional de Transparencia y no vemos espacios de diálogo para evaluar los proyectos desarrollo depredadores del ambiente, los temas de seguridad ciudadana, la lucha contra la corrupción, la salud, la carrera administrativa, el respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas y de las víctimas de violencia.

Con respecto al juicio que se sigue contra la Procuradora General de la Nación, somos del criterio que todos los servidores públicos tienen que responder ante la ley por violaciones a la misma, sin embargo percibimos un ambiente totalmente politizado y una actitud de control por parte del Órgano Ejecutivo, que afectará el debido proceso en este caso. En lo referente al aspecto jurídico de este proceso revisaremos todos los detalles del mismo y emitiremos opinión en su momento. Si es necesario acudiremos a los organismos internacionales.

Definitivamente, uno de los grandes problemas de la democracia panameña es el  exceso de poder presidencialista y esto es parte de la crisis institucional que hoy vivimos. Si a esta situación le unimos la intolerancia frente a las críticas ciudadanas y los pocos espacios de diálogo nacional, la situación se torna mucho más difícil para la democracia panameña.

Debemos recordar que  los partidos políticos son instituciones que tienen como objetivo fundamental asumir democráticamente el poder del Estado para gobernar. La sociedad civil, por su parte, está formada por organizaciones que tienen como objetivo fundamental incidir en los gobernantes para que actúen conforme a la institucionalidad democrática, el respeto a los derechos humanos y las exigencias del bien común. El derecho de asociarnos para opinar  e incidir en la cosa pública es un derecho humano de todos los habitantes y esto es irrenunciable.

Hacemos un llamado al gobierno para que reactive los espacios de diálogo, entre ellos la Comisión de Estado por la Justicia y todos los espacios de diálogo que se requieran para discutir los temas que más angustian a la población panameña. Igualmente hacemos un llamado a los ciudadanos a opinar, exigir y ejercer su derecho a disentir.”

26th May2010

¿Qué tan buena es la ganadora de Cannes?

by admin

2010 – 12:53 GMT


BBC Mundo

La mística película tailandesa “Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives” fue la sorpresiva ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes este año. Lo invitamos a leer lo que los críticos dijeron de la cinta.

clic Vea también: La premiación en imágenes

TIME OUT

La cinta del director tailandés recibió el aplauso de la crítica internacional.

Muchas secuencias tienen una belleza lírica y reflexiva, los ritmos de la cinta son al mismo tiempo elásticos y cautivadores, y la narrativa pone en relieve cambios desconcertantes que pueden dejar perplejos a los espectadores que no estén familiarizados con los trabajos previos del director Apichatpong Weerasethakul.

Pero al mismo tiempo uno se pregunta por qué tantos admiradores de su trabajo están tan desenfrenados con entusiasmo.

Personalmente, no veo razón para ser más indulgente con el credo budista de la reencarnación que con respecto a creencias similares de Occidente. Entonces mi interés en monos fantasmas y bagres que hablan está condicionado por el sentimiento de se trata de personajes inverosímiles, especialmente cuando los primeros -espécimenes de pelo negro y relucientes ojos rojos- se ven como si hubieran salido de una película de la Guerra de las Galaxias.

HOLLYWOOD REPORTER

Esta visión de la reencarnación como una coexistencia de todos los seres en una conciencia universal no linear es también central a la concepción del cine de Apichatpongdel, como un medio con el poder de repetir vidas pasadas y conectar al mundo humano con mundos animales o espirituales.

Esa puede ser la razón por la que filmó las últimas escenas que involucran a universos paralelos en 16 milímetros, como un homenaje al formato de su memoria de niño.

Su reparto de actores o roles (como un monje o un trabajador de Birmania) de cintas previas también es una forma de reencarnación de las vidas cinematográficas pasadas del director.

SCREEN

La película es un asunto hermosamente armado, con ciertas escenas montadas con compostura pictórica, además de ser cada vez más emotiva a medida que la sutil historia se desarrolla.

Apichatpong Weerasethakul no tiene miedo de incluir momentos de humor surrealista.

Screen

Además, Apichatpong Weerasethakul no tiene miedo de incluir momentos de humor surrealista -frecuentemente momentos para reírse a carcajadas- lo que ayuda con el ritmo de la cinta.

Sin embargo, más memorables aún son los fantasmas animales -uno de los cuales es el hijo perdido de Boonmee- que surgen del bosque en una encantadora referencia a las películas de horror anticuadas. Estos fantasmas son simplemente actores en trajes de gorilas baratos, con ardientes ojos rojos para distraer de la divertida ordinariez de sus disfraces.

Nuevamente, este es Weerasethakul divirtiéndose un poco, y ofreciendo a su audiencia la oportunidad de reírse a carcajadas.

TELEGRAPH

Apenas es una película. Es más un mundo flotante. Mirarla es sentir muchas cosas: seducción, diversión o incomprensión.

Es sentir que uno esta encontrándose con una metafísica distintiva lejos de aquella que se muestra en la mayor parte del cine contemporáneo.

Telegraph

Es sentir que uno esta encontrándose con una metafísica distintiva lejos de aquella que se muestra en la mayor parte del cine contemporáneo.

Weerasethakul no sólo se ha valido de los temas, escenarios y estados de ánimo que ha incluido en las cintas “Blisfully Tours”, “Tropical Malady” y “Syndromed And A Century” que han extendido la gramática imaginativa y emocional del cine de arte durante la última década, sino que los ha refinado para crear su cinta más accesible y encantada hasta la fecha.

VARIETY

Animismo, apariciones, experiencias fuera del cuerpo, sexo con un bagre; hay todo aquello y más en la fabulosa “Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives”, del director Apichatpong Weerasethakul.

Más accesible que sus cintas anteriores en su estructura de viñeta de sueño, pero más resistente a las interpretaciones concretas, es improbable que su último enigma inexpresivo aumente significativamente los seguidores del cineasta tailandés.

Pero los críticos, cinéfilos y encargados de programas estarán embelesados, así como lo estarán los espectadores suficientemente aventureros como para rendirse a los ritmos budistas de la cinta, el toque mítico y las cautivadoras imágenes, las que aseguran una limitada pero rica vida futura para el tío Boonmee.

26th May2010

Lo dicho por Mujica

by admin

escribió:

: Reenviar: Lo dijo Jose “Pepe” Mujica, presidente de Uruguay…

Dijo José Mujica  (Presidente de Uruguay):

Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.

Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer.

Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.

¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!

Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales.

No porque sea elegante sino porque es placentero.

Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.

¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!

Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers.

En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos.

No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.

Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.

Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.

Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques.

Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.

Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.

En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada.

LA EDUCACION ES EL CAMINO

Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación.

Y mire que es un puente largo y difícil de cruzar.

Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo.

Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas.

Pero hay que hacerlo.

Se lo debemos a nuestros hijos y nietos.

Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.

Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite.

Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia.

Después los celulares y después la computadora, que al principio sólo servía para procesar números.

Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.

Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.

Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez.

O como los que vieron el fuego por primera vez.

Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.

Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo.

Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo.

Es abrumador.

Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente.

Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.

Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamos antes.

Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse las preguntas que valen la pena.

Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.

Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada.

Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública.

Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo.

No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.

Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión universal del conocimiento.

Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica..

Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación.

No hay tarea más grande delante de nosotros.

26th May2010

Caminata… ¿Y ahora quién podrá defendernos?

by admin

AQUÍ Y AHORA!

Dia a Dia

El Titín | DIAaDIA

Sé que todos hablarán hoy del éxito de la marcha de ayer. Varios fueron los correos electrónicos que recibí a lo largo de la campaña ‘Juntos contra la violencia’ en donde los lectores me reclamaban por la ausencia de opinión. Yo nunca supe si la campaña era por la paz, contra la violencia o contra la delincuencia. Lo admito, yo nunca creí en el proyecto porque tenía un problema de raíz: no se practicaba lo que se profesaba. La cruzada tenía que iniciar por eliminar de todos los horarios la exagerada cantidad de violencia de las pantallas, ya sea en películas, noticias o novelas.

También lo consideré, para efectos de televisión, -que es de lo que yo opino-, un proyecto producido visualmente horrible y, lamentablemente, la oportunidad ideal para que un poco de caraduras y descarados se hicieran campañas con fines que quizás, en las próximas elecciones descubramos; además, aunque suene duro, ni con marchas, ni con conciertos acabaremos con la violencia y la delincuencia; sino preguntémosle a los mexicanos sin con sus multitudinarias marchas por la paz han logrado algo. Suena duro, sí, pero es una realidad. Los delincuentes y sus secuaces se ríen de esto. Eso les hace cosquillas en la panza y no dudo que con el propio jingle ‘unidos por la paz’ los delincuentes estaban bailando al son de horrible passa passa.

Quieran reconocerlo o no, el proyecto se convirtió en una guerra de audiencias de las dos televisoras. Telemetro arrancó y TVN reaccionó. Así de real. Si no es por la nota de El Panamá América, no se hubieran unido y hubiese quedado en un show más disfrazado de responsabilidad social, pero por separado… y todos cumplieron.

Sí creo en la buena intención, inicial, de Álvaro Alvarado, Maritza Muñoz, Carlos Aguilar (Telemetro) y varios integrantes de los grupos civiles-barriales que buscaban un espacio masivo donde discutir del tema, pero con el tiempo se prostituyó. Se les llenó el ojo, se les fue de las manos y se equivocaron. Pensaron en grande e involucraron a autoridades dándoles más espacio gratuito para sus relaciones públicas, cuando el mensaje siempre debió ser: nosotros y la gente le exigimos a ustedes autoridades acciones. ¿Si los involucrábamos a ellos, el mensaje de “queremos paz o estamos hartos de la delincuencia” hacia quién iba? ¿A los delincuentes que se ríen? ¿Al Chapulín Colorado o a Mazzinger Z?

Las marchas por la paz y contra la inseguridad (México-DF, Colombia, Monterrey, Caracas) buscan enviarle un mensaje a quienes tienen la obligación de proporcionárnosla; no les convierten en protagonistas de ella. Envían un mensaje indirecto a los delincuentes (aunque se rían de ello) de que la gente está harta. No se involucra a las autoridades porque la contamina, la daña, la mancha, la viste de partido. Si las autoridades asisten lo hacen como un ciudadano más, no en tarima como si fuera un consejo de gabinete. Señores, esta oportunidad televisiva se perdió porque ahí habían ¡en tarima!, aprovechándose del show, gente que no hace su trabajo de combatir la inseguridad, gente que ha justificado el golpe a periodistas, ministros violentos en sus acciones y declaraciones. ¿Entonces, la marcha qué buscaba si a los que le tenemos que exigir más seguridad también la estaban exigiendo? Y ahora, ¿quién podrá defendernos? ¡Tengo miedo!

26th May2010

US: President Obama Should Act to End Lord’s Resistance Army Violence in Central Africa

by admin




(Washington, DC,  May 24, 2010) – President Barack Obama should move swiftly to implement landmark legislation he signed today committing the US to help civilians in central Africa threatened by the Lord’s Resistance Army (LRA), a coalition of 49 human rights, humanitarian, and faith-based groups said today. The rebel group has carried out one of the world’s longest-running and most brutal insurgencies.

The Lord’s Resistance Army Disarmament and Northern Uganda Recovery Act of 2009 was signed into law during a White House ceremony today that included key members of Congress and representatives of civil society organizations. It states that it is US policy to support efforts “to protect civilians from the Lord’s Resistance Army, to apprehend or remove Joseph Kony and his top commanders from the battlefield in the continued absence of a negotiated solution, and to disarm and demobilize the remaining LRA fighters.” It also requires Obama to develop a comprehensive, multilateral strategy to protect civilians in central Africa from LRA attacks and take steps to permanently stop the rebel group’s violence. Furthermore, it calls on the United States to increase humanitarian assistance to countries currently affected by LRA violence and to support economic recovery and transitional justice efforts in Uganda.

The coalition of supporting organizations includes groups in Democratic Republic of Congo and South Sudan – where communities face ongoing attacks by the LRA – as well as in Uganda, where the conflict originated.

Human Rights defenders in Niangara, a town in northern Congo deeply affected by recent LRA attacks, in a public letter <http://www.hrw.org/en/news/2010/05/19/public-appeal-human-rights-defenders-northeastern-dr-congo-president-barack-obama>  to President Obama published last week, pleaded for concrete and urgent action against the LRA. “We feel forgotten and abandoned. Our suffering seems to bring little attention from the international community or our own government,” the letter says. “We live each day with the fear of more LRA attacks. What chance do we have if no one hears our cries and if no one comes to our aid?”

The law was introduced into the US Senate and House of Representatives in May 2009, and has since become the most widely supported Africa-specific legislation in recent Congressional history. The law was cosponsored by a bipartisan group of 65 Senators and 201 Representatives, representing 49 states and 90 percent of US citizens. Tens of thousands of Americans mobilized in support of the legislation, participating in hundreds of meetings with Congressional offices across the country.

“For years civilians in central Africa have suffered immensely from LRA violence,” said Anneke Van Woudenberg, senior Africa researcher at Human Rights Watch. “This legislation gives President Obama a clear mandate to work with international and national partners to apprehend indicted LRA commanders as part of a comprehensive strategy to permanently stop LRA atrocities.”

“President Obama should move swiftly to take advantage of this historic opportunity to help bring closure to one of the worst human rights crises of our day,” added Van Woudenberg.

LRA violence has plagued central Africa for more than two decades. In northern Uganda, thousands of civilians were killed and nearly two million displaced by the conflict between the rebels and the Ugandan government. In July 2005, the International Criminal Court issued arrest warrants for the senior leaders of the LRA for crimes they committed in northern Uganda, but the suspects remain at large. Though the rebel group ended attacks in northern Uganda in 2006, it then moved its bases to the northern Democratic Republic of Congo and has since committed acts of violence against civilians in Congo, Sudan, and the Central African Republic. Kony and his top commanders sustain their ranks by abducting civilians, including children, to use as soldiers and sexual slaves.

In December 2008, following the collapse of a negotiations process, Sudan, Uganda, and Congo began a joint military offensive, “Operation Lightening Thunder,” against the rebel group, with backing from the United States. In the subsequent 17 months the LRA has dispersed into multiple smaller groups and has brutally murdered more than 1,500 civilians and abducted over 1,600 people, many of them children. LRA violence has often targeted churches, school and markets, and includes the massacre of over 300 Congolese civilians in an attack last December.

“If left unchecked, the LRA leadership will continue to kill and abduct throughout central Africa, threatening stability in four countries and potentially undermining the referendum in southern Sudan. The LRA is a clear threat to international peace and security,” said John Prendergast, co-founder of the Enough Project. “The US now is tasked with leading a global effort to end this threat once and for all.”

The law also aims to help secure a lasting peace in Uganda by increasing assistance to war-affected communities in northern Uganda and supporting initiatives to help resolve longstanding divisions between Uganda’s north and south. It seeks to increase funding for transitional justice initiatives and calls on the Ugandan government to reinvigorate its commitment to a transparent and accountable reconstruction process in war-affected areas.

“Until now the world has turned its back to the suffering of our people,” said Bishop Samuel Enosa Peni of the Episcopal Church of the Sudan’s Nzara Diocese, which has been deeply affected by LRA violence. “We are praying for US and international leaders to hear our cries and end this violence once and for all.”

To read the letter to President Obama from human rights defenders in Niangara, please visit: http://www.hrw.org/en/news/2010/05/19/public-appeal-human-rights-defenders-northeastern-dr-congo-president-barack-obama <http://www.hrw.org/en/news/2010/05/19/public-appeal-human-rights-defenders-northeastern-dr-congo-president-barack-obama>

For more information, please contact:

In London, for Human Rights Watch, Anneke Van Woudenberg (English, French): +44-77-1166-4960 (mobile); or woudena@hrw.org

In Washington, DC, for Resolve Uganda, Michael Poffenberger, Resolve Uganda (English): +1 202-596-2517; or michael@resolveuganda.org

In Washington, DC, for Enough Project, Jonathan Hutson, (English): +1-857-919-5130; or jhutson@enoughproject.org

Supporting organizations include:

Human Rights Watch

Resolve Uganda, USA

Enough Project, USA

Invisible Children, USA

Refugees International, USA

Athletes for Africa / GuluWalk, USA

Genocide Intervention Network, USA

Global Action for Children, USA

Citizens for Global Solutions, USA

Institute on Religion and Democracy, USA

International Center for Religion & Diplomacy, USA

Foundation for Human Rights Initiative, Uganda

Advocates Coalition for Development and Environment, Uganda

Grassroots Reconciliation Group, Uganda

Centre d’Intervention Psychosociale (CIP), Niangara, Democratic Republic of Congo

Voix des Opprimes, Niangara, Democratic Republic of Congo

Commission Paroissiale Justice et Paix, Niangara, Democratic Republic of Congo

Société Civile Niangara, Democratic Republic of Congo

Société Civile Faradje, Democratic Republic of Congo

Commission Justice et Paix (Dungu-Duru), Democratic Republic of Congo

Encadrement des Femmes Indigènes et Ménages Vulnérables (EFIM), Democratic Republic of Congo

Centre de Recherche sur l’Environnement, la Démocratie et les Droits de l’Homme (CREDDHO), Democratic Republic of Congo

Action Humanitaire pour le Développement Intégral (AHDI), Democratic Republic of Congo

Centre d’Appui pour le Développement Rural Communautaire (CADERCO), Democratic Republic of Congo

Fondation Mère et Enfant (FME), Democratic Republic of Congo

Campagne Pour la Paix (CPP), Democratic Republic of Congo

Fondation Point de vue des Jeunes Africains pour le Développement (FPJAP), Democratic Republic of Congo

Action Sociale pour la Paix et le Développement (ASPD), Democratic Republic of Congo

Programme d’Appui a la lutte contre la misère (PAMI), Democratic Republic of Congo

Groupe d’Hommes pour la Lutte Contre les Violences (GHOLVI), Democratic Republic of Congo

Association des Jeunes Engagés pour le développement et la santé (AJDS), Democratic Republic of Congo

Action Globale pour la Promotion Sociale et la paix (AGPSP), Democratic Republic of Congo

Union d’Action pour les Initiatives des Développement (UAID), Democratic Republic of Congo

Africa Justice Peace and Development (AJPD), Democratic Republic of Congo

Synergie des Femmes pour les Victimes des Violences Sexuelles  (SFVS), Democratic Republic of Congo

Ligue pour la Solidarité Congolaise (LSC), Democratic Republic of Congo

Collectif des Organisations des Jeunes Solidaires du Congo (COJESKI), Democratic Republic of Congo

Nzara Diocese, Episcopal Church of the Sudan, South Sudan

Tombura-Yambio Diocese, Catholic Church, South Sudan

Nabanga Development Agency, South SudaMaridi Service Agency, South Sudan
Young Women Christian Association, South Sudan
Mundri Relief & Development Association, South Sudan
New Sudan Women Association, South Sudan
Gbudue Construction Company, South Sudan
Yubu Development Association, South Sudan
Zande Cultural Association, South Sudan
Yambio Farmers Association, South Sudan
Joint Effort for Support of Orphans, South Sudan

26th May2010

Los verdaderos dueños de Wall Street

by admin



Los verdaderos dueños de Wall Street <http://www.elboomeran.com/blog-post/117/9048/edmundo-paz-soldan/los-verdaderos-duenos-de-wall-street/>

A fines de los noventa tuve una estudiante canadiense que, para descansar de la escritura de su tesis doctoral, se puso a invertir en la bolsa desde la computadora de su departamento. En ese entonces, una de las grandes promesas de Internet era la posibilidad de convertir al ciudadano común en un inversor astuto desde la comodidad del hogar. Mi estudiante me convenció de que le diera buena parte de mis ahorros para que ella los invirtiera por mí; las ganancias estaban aseguradas. Seis meses después, debí retirarme después de haber perdido el 70% del dinero invertido.

Al otro extremo del inversor común, en la mitología de la bolsa del fin de siglo, se encontraban los Gordon Gekkos de Wall Street, el filme de Oliver Stone: los hombres despiadados, de reflejos rápidos y nervios de acero, que conocen el mercado perfectamente pero cuyo talento para hacer dinero depende, sobre todo, de su gran intuición. Stone nos hizo creer que eran ellos los que controlaban los vaivenes del dinero. Sin embargo, Scott Patterson, en su libro The Quants (2010), nos muestra que la realidad es, a la vez, más compleja, prosaica y fascinante.

En el lenguaje de Wall Street, los quants son los inversores que utilizan supercomputadoras y sofisticados algoritmos para vencer al mercado. Para los quants no hay intuición que valga: todo depende de desarrollar fórmulas y modelos matemáticos que puedan utlizarse para “calcular los patrones predecibles del funcionamiento del mercado”. El padrino de los quants se llamaba Ed Thorp, un profesor de M.I.T. que, en la década del sesenta, después de desarrollar estrategias matemáticas para ganar en los casinos de Los Vegas, tuvo la brillante idea de aplicar lo que sabía para triunfar en Wall Street.

Según Patterson, Thorp no sólo entendió que, en el fondo, Wall Street es como un gran casino; también que la hipótesis del mercado eficiente que en ese entonces predominaba en Wall Street -y que sugiere que el mercado es impredecible y que los precios reflejan correctamente toda la información conocida sobre éste- estaba equivocada: “había fallas en la información que tenían algunos inversores en el mercado, factores técnicos que podían llevar a breves discrepancias en precios”. Armado de matemática pura y computadoras poderosas, un buen quant podía aprovecharse de esas fallas y volverse millonario.

A principios de la década pasada, los quants no eran la excepción sino los que dominaban Wall Street. Para Patterson, son ellos los principales culpables de la crisis financiera que explotó el 2007 y que provocó el colapso de bancos prestigiosos en Estados Unidos. Los modelos financieros que los quants impusieron en Wall Street durante el último cuarto del siglo pasado se convirtieron en una doctrina invisible de tan poderosa; estos modelos entendían que la volatilidad de los precios en las opciones dependía de movimientos brownianos -no se puede adivinar cuál será el siguiente movimiento, pero sí el promedio, que tiende a obedecer a una distribución normal–, lo cual excluía grandes cambios en los precios. Ya sabemos que en una crisis financiera el pánico y la histeria hacen presa fácil de los inversores, y ocurren esos saltos en los precios para los cuales no están preparados los modelos (a principios de los sesenta, el matemático Benoit Mandelbrot desarrolló teorías que incluían la posibilidad de estos saltos o fat tails, pero los quants no lo tomaron en cuenta).

Patterson señala que en los últimos tres años la hipótesis del mercado eficiente ha dado lugar a nuevos modelos que usan teoría del caos para entender los mercados financieros. Han surgido la “neuroeconomía” y las teorías de la conducta financiera que tratan de incluir en los modelos el comportamiento a veces irracional del inversor, incluso la forma en que funciona el cerebro.

Los quants llevaron a muchos inversores al precipicio y fueron humillados. Sin embargo, poco a poco van planeando su venganza. Las computadoras son cada vez más rápidas, y hay quants que ya han desarrollado máquinas inversoras capaces de responder a la orden de un cliente en tres milisegundos. Otros han creado “algoritmos depredadores” capaces no sólo de buscar discrepancias entre precios sino de causarlas. La nueva regulación financiera emprendida por Obama no será un rival adecuado para el deseo del hombre de ganar mucho dinero lo más rápido que se pueda.


26th May2010

Sobre Seguridad Ciudadana

by admin




Como un aporte al debate sobre la seguridad ciudadana les presentamos un listado de las leyes, documentos, propuestas legislativas  que se han trabajado en los últimos años en nuestro país.

Todos estos esfuerzos se dieron con la participación de diversos sectores y organizaciones  de la sociedad civil,  partidos políticos y el gobierno.

Los últimos tres gobiernos han priorizado por las reformas a la  ley de responsabilidad penal juvenil y el endurecimiento de penas, pero las estadísticas criminales nos han demostrado que esa no es la ruta adecuada . Sigue pendiente la aprobación de una política criminológica y la creación de un sistema de seguridad ciudadana que involucre a los municipios.


Decreto-Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad. Junio 2000. (Vigente)
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/decreto-_fundamentos_de_la_politica_de_seguridad.pdf
Aprobado durante el gobierno de Mireya Moscoso con la participación de todos los partidos políticos.

Decreto-Lineamientos de la Política Criminológica (Vigente)
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/decreto_-lineamientos_de_politica_criminologica..pdf
Decreto aprobado según las recomendaciones de la Comisión de Estado por la Justicia .

Propuesta de Política Criminológica
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/politica_criminologica..pdf
Propuesta elaborada durante el gobierno de Mireya Moscoso con la participación de sociedad civil, Órgano judicial y Ministerio Público.( No fue aprobada por el Consejo de Gabinete).

Propuesta de Política de Seguridad Ciudadana -Comisión de Estado por la Justicia
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/363n_de_estado_por_la_justicia..pdf
Aprobada por la Comisión de Estado por la Justicia y presentada al Presidente Martín Torrijos  en junio del 2008. (No fue aprobada por el Consejo de Gabinete).

Cuadro comparativo de las propuestas sobre seguridad ciudadana
http://www.alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/cuadro_comparativo_de_propuestas_sobre_seguridad_ciudadana..pdf
Propuestas de la Comisión de Estado por la Justicia, Concertación Nacional, FUDESPA e Informe Desarrollo Humano.

Plan  de Seguridad Ciudadana
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/plan_de_seguridad_ciudadana.pdf <http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/plan_de_seguridad_ciudadana.pdf>
Propuesta  de creación de sistema de seguridad ciudadana, elaborada por la Alianza Ciudadana Pro Justicia.

Proyecto de Ley que crea el Sistema de Seguridad Ciudadana
http://www.alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/proyecto_de_ley_que_crea_el_sistema_de_seguridad_ciudadana..pdf <http://www.alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/proyecto_de_ley_que_crea_el_sistema_de_seguridad_ciudadana..pdf>
Propuesta de ley que crea el Sistema de Seguridad Ciudadana presentado por la Alianza Ciudadana Pro justicia a la Comisión de Estado por la Justicia. (No se concluyó el debate)

Esquema del Sistema de Seguridad Ciudadana
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/esquema_del__sistema_de_seguridad_ciiudadana.pdf <http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/esquema_del__sistema_de_seguridad_ciiudadana.pdf>
Propuesta de organigrama del sistema de seguridad ciudadana.

Proyecto de Ley que crea la Justicia de Paz
http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/proyecto_de_ley_-_justicia_de_paz-.pdf <http://alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/proyecto_de_ley_-_justicia_de_paz-.pdf>
Proyecto de ley que crea la Justicia de Paz y elimina las Corregidurías, consensuado entre Órgano Judicial Ministerio Público, Colegio de Abogados y la Alianza Ciudadana Pro Justicia.


Agenda Ciudadana de Seguridad y Justicia
http://www.alianzaprojusticia.org.pa/content.php?id=52&sid=23&cid=5 <http://www.alianzaprojusticia.org.pa/content.php?id=52&amp;sid=23&amp;cid=5>
Agenda de seguridad y justicia, presentada por la Alianza Ciudadana pro Justicia a los  candidatos presidenciales en el año 2009.


Análisis de la percepción ciudadana sobre la seguridad.
http://www.alianzaprojusticia.org.pa/content.php?id=269&sid=23&cid=5
Análisis de la encuesta realizada por la Universidad de Vanderbilt sobre la cultura política de la democracia en Panamá. 2008 (Elaborada por la Alianza Ciudadana Pro Justicia)

Ley de Protección de las Víctimas
http://www.alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/ley_de_proteccion_a_las_victimas.pdf <http://www.alianzaprojusticia.org.pa/imagenes/pdf/ley_de_proteccion_a_las_victimas.pdf>
Ley vigente que carece de reglamentación.

Alianza Ciudadana Pro Justicia
Teléfonos: (507)302-7860 o (507)302-7861
www.alianzaprojusticia.org.pa


26th May2010

Antanas Mockus

by admin

ELTIEMPO.COM

Domingo 23 de mayo de 2010

Un salto a la esperanza

Puedo convocar y liderar una transformación educativa y cultural que lleve a respetar la vida, los derechos ciudadanos y a cumplir la Constitución. Llevar a que cada par de colombianos se digan mutuamente “tu vida es sagrada”. Donde nunca se mate por robar o por no dejarse robar.

Se trata de construir una Colombia donde se respeten la honra y los derechos de propiedad.

Nuestro plan de gobierno se basa en legalidad democrática y educación. Las leyes dirán: “Publíquese, explíquese, compréndase y cúmplase”, creando la obligación de hacer pedagogía legal. El ciudadano será capaz de autorregularse y de regularse con otros. La Policía, fiscales y jueces serán una valiosísima tercera instancia.

Además de incentivos o sanciones, se impulsará el cambio de hábitos y normas sociales. Así comenzaremos a derrotar la cultura del atajo, esa inveterada capacidad colombiana de tener resultados a cualquier costo, violando la Constitución y sembrando odio o resentimiento.

Reorientaremos la recursividad del colombiano. La frase “colombiano no se vara” dejará de expresarse en el narcotráfico y la corrupción y se expresará en innovación. La creatividad al servicio del bien. Seremos el primer gobierno verde sobre el planeta. Tal vez no avancemos tan rápido, pero avanzaremos en la dirección correcta.

Podemos lograrlo sin salirnos de la cancha, sin violar el reglamento, respetando al rival. Contra el todo vale acostumbrado, escogeremos la sorprendente fuerza de la innovación colectiva.

La creatividad 100% legal, y no la avivatada, será el sello de la nueva Colombia. Seguiremos diciendo que nuestro país es pasión, pero entenderemos que ante todo es razón. Es lógico que al gobierno de la innovación se llegue vía innovación. En el último año ha convergido un equipo de trabajo calificado alrededor de cuatro ex alcaldes, con la creación y la movilización de ciudadanos comprometidos y decididos a participar: “Yo vine porque quise, a mí no me pagaron”.

En el siglo XX, la democracia se transformó por la revolución pacífica de las mujeres y el movimiento norteamericano por los derechos civiles. Ahora viene la e-democracia. Un directorio político convencional es un dinosaurio frente a una red social. Se mueve enredado en la definición de las jerarquías. ¿Quién llama el día del voto? ¿Cuál es la voz que los ciudadanos escuchan? Es una red de votantes que ya nunca aceptarán votar empujados.

En estas elecciones, Colombia puede cambiar la forma como ha votado históricamente. El voto libre, de opinión, puede decidir el rumbo del país. La democratización del voto facilita la democracia deliberativa. En lugar de doctrinas dogmáticas, hay argumentos; en vez de partidos cazapuestos, tendremos meritocracia. Inclusive, con todo lo destructiva que es, es preferible una publicidad sucia, a que se atente contra la vida.

El clientelismo es una enfermedad, no un destino, y nos podemos curar. Mientras la maquinaria recomienda el menú del día, las redes sociales y las nuevas generaciones son muy sensibles. La democracia a la carta exige información, transparencia y rendición de cuentas. El Partido Verde pretende ser una oferta partidaria responsable y coherente de cara a una década en que la minería y el petróleo crecerán en Colombia. Serán claves el buen manejo de las regalías, su inversión en educación, infraestructura y en mitigación del impacto ambiental de proyectos mineros. Los partidos verdes están obligados, más que cualquier fuerza política, a mirar consecuencias de mediano y largo plazo. La perspectiva ambiental no tiene ninguna viabilidad si la gente no adopta moral y culturalmente la ley. Nuestra opción por la legalidad democrática no sólo busca prosperidad. Busca sostenibilidad.

Reconozcamos lo mejor de cada uno y demos el salto a la esperanza. Ha comenzado la era de la innovación y, en esta era, la historia se escribirá con lápiz y no con sangre. Colombia ha redescubierto la fuerza de la cooperación. Conseguir iguales o mejores resultados limpiamente es posible.

* Candidato presidencial del Partido Verde

www.antanasmockus.com

antanasmockus@partidoverde.org.co

Antanas Mockus *

Domingo 23 de mayo de 2010

El Tiempo

Lo digo con coraje: habrá más impuestos a los ricos’: Antanas Mockus en entrevista con Yamid Amat

Foto: David Osorio / EL TIEMPO

El ex alcalde de Bogotá subraya que, en cuanto al esquema económico que quiere aplicar en Colombia, está en las antípodas del presidente venezolano, Hugo Chávez.

El candidato ‘Verde’ no ve muy clara la participación de ‘la U’ en una administración suya.

El candidato presidencial Antanas Mockus formula en la siguiente entrevista planteamientos importantes. Dice que su gobierno no sería un salto al vacío y que no habría “ni falsos positivos, ni chuzadas ni recomendaciones”. Promete “acabar con el clientelismo”, que atribuye a la administración Uribe; cree que no gobernará con ‘la U’, pero sí con “liberales y conservadores capaces” y anuncia radicales reformas a impuestos, justicia, salud, educación y política, incluida la abolición del voto preferente.

¿Cómo va la campaña?

Hubo un momento de optimismo en exceso, casi de triunfalismo. Reconozco que bajé un poco la guardia o caí en celadas inteligentes, pero ya retomamos el tono.

Hay quienes afirman que usted es muy contradictorio: que un día dice una cosa y al otro día rectifica. ¿Es válido?

Me parece radicalmente injusto que se generalice por un caso que pudo crear confusión. Si algo hay importantísimo para mí, es la consistencia.

Dicen sus opositores que usted es un salto al vacío…

Soy un salto a la coherencia y a la transparencia, lejos de la compra de votos con cargos, contratos y notarías. En estos días ha habido varias declaraciones de que las ‘chuzadas’ llevan 25 años, que los nombramientos por recomendaciones para lograr buena voluntad de los congresistas son una vieja práctica, etc. Quienes hablan de salto al vacío quieren conservar a toda costa los vicios del pasado: los falsos positivos, el clientelismo y las recomendaciones.

¿Es válida la acusación de que hubo compra de votos para la reelección?

Sí. Creo en el testimonio de Yidis Medina, porque muestra con sinceridad lo que es un compromiso violado. Ella sigue pensando que su voto fue decisivo para aprobar la reforma que permitía la reelección, y un voto decisivo en el mundo clientelista no se ofrece gratis. El clientelismo funciona como un peaje y entre más afanado esté usted por pasar, más alta la tarifa.

A raíz de la acción jurídica contra Sabas Pretelt, el presidente Uribe dijo que desde hace años los gobiernos reciben recomendaciones, que no es ilegal…

Yo lo entendí como el reconocimiento de que hubo conversaciones sobre nombramientos a cambio de votos. El rey de Francia dijo: “París bien vale una misa”. Aquí se piensa: “Una reelección bien vale un cohecho”, pero no lo dicen porque sería una muestra extrema de cinismo. El afán reeleccionista llevó al gobierno a actuar de una manera riesgosa, contraria a la ley e indebida.

¿Cómo manejará sus relaciones con el Congreso si es elegido?

Cada gobernante que ha hecho concesiones burocráticas y prebendas a parlamentarios ha malcriado al Congreso. Yo no lo voy a hacer. No puedo promover una cultura antiatajo cediendo al chantaje.

También le critican una aparente lentitud en decidir…

No me gusta tomar decisiones con la cabeza caliente. Pero cuando se deben tomar, se toman. ¿Le parece que me demoré mucho cuando tomé la decisión de acabar con la Policía de Tránsito por corrupta?

Si usted hubiera sido Presidente y su Ministro de Defensa le dice que va a bombardear el campamento donde está el jefe de las Farc ‘Raúl Reyes’, en territorio extranjero, ¿usted lo autoriza?

No. Habría buscado la cooperación de Ecuador.

¿Y si existen en el Gobierno Nacional dudas sobre la actitud del gobierno ecuatoriano?

Eso es el arte de gobernar. Me voy a Quito y le presento al Presidente las evidencias de la presencia de ‘Reyes’ y lo enfrentamos juntos. Ganarles la guerra a las Farc limpiamente cuesta el doble o el triple de lo que cuesta ganarla turbiamente, pero hay que hacerlo. El fin no justifica los medios. Hace unos días, para un debate televisivo, el doctor Santos llegó en moto, sin chaleco y sin casco. Yo llegué también en moto, pero con chaleco y casco; me demoré un poco más. La pelea contra las Farc es así: la vamos a ganar legítimamente; nos costará más dinero y tal vez más tiempo, pero al final el resultado será más sólido.

¿Cree que hay complicidad del presidente Chávez con las Farc?

En Colombia la hubo más. Recuerde la época del Caguán, cuando parte de la sociedad decía: “Estos muchachos no tienen intenciones tan malas”.

¿Cree que en Colombia hay justicia social?

Hay una gran desigualdad, pero no la conecto causalmente con la violencia.

¿A la desigualdad adjudica el origen de la guerrilla?

Fue más por exclusión política. La desigualdad fue utilizada como justificación.

¿Y cómo piensa combatir la guerrilla?

Con más fuerza, más justicia, más educación, más presencia del Estado, no sólo para combatir la guerrilla, sino para luchar contra la desigualdad. Eso supone más recursos. Hay que tener el coraje de decirle a la sociedad nuestras necesidades. Tenemos que enfrentar el espantoso déficit fiscal que nos van a entregar, la altísima deuda nacional e internacional y el terrible atraso en infraestructura que vamos a heredar, y salvar el sistema de salud, que está a punto de naufragar.

¿Y cómo piensa hacerlo?

Stephen Holmes, un profesor de Nueva York, tiene un libro fascinante que se llama El costo de nuestros derechos. Demuestra que la mayoría de los derechos consagrados constitucionalmente se expresan presupuestalmente; o sea, el derecho a la vida: ¿cuánto hay que poner? El derecho a la educación: ¿cuánto hay que invertir?, etcétera.

¿Es decir?

El que tiene debe pagarle al que no tiene. Y en mi gobierno así será con una radical reforma tributaria. Necesito mucha comprensión de parte de quienes van a tributar.

No me gusta mucho el impuesto al patrimonio, porque la gente puede tender a esconderlo. Hay que incrementar el impuesto de renta y el predial, porque medio país los tiene rezagados, hay que reducir la cantidad de tarifas del IVA y elevarlas. Hay que suprimir exenciones y conseguir más recursos para invertir al menos la mitad del gasto público en corregir desigualdades.

La carga tributaria está entre el 16 y el 18 por ciento del PIB. Casi todos los candidatos presidenciales proponen 1,5 puntos de aumento. Yo creo que hay que elevarla, por lo menos, al 23 por ciento.

Si es elegido , ¿cómo va a ser su relación con las cortes?

Respetuosa. Obviamente no habrá ‘chuzadas’, ni seguimientos, ni violación de reserva bancaria. No lo haré. Y la gente que va a trabajar conmigo no lo hará.

¿Le parece bien que la Corte Suprema de Justicia aplace la elección de Fiscal General?

No quiero interferir con las decisiones de la Corte.

Si la Corte no elige Fiscal, ¿cambiaría la terna?

Si la terna que existe se desbarata, sí. Será una terna de penalistas. Y debe quedar claro que no habrá una deuda por parte del elegido. La terna será escogida por méritos y no por alguna lealtad.

¿Se considera de derecha?

Nuestro escudo dice: ‘Libertad y orden’. Soy más orden que libertad, porque sin orden no hay libertad…

¿Es partidario de privatizar los bienes del Estado?

Hay que juzgar caso por caso y privatizar por ineficiencia pública. El papel del Estado no es reemplazar al sector privado; debe ser regulador.

¿Y privatizar la educación?

No. No haber fortalecido a tiempo la universidad pública nos ha costado mucho como sociedad. Hay que formar más técnicos. Y hay un tema gravísimo de educación inicial: los sectores pobres no tienen educación preescolar, de los cero a los 5 años. Yo soy partidario de extender la educación inicial, porque el niño absorbe mucho en esa edad. Hay que educar a los niños desde un año, capacitando a madres comunitarias y capacitando profesorado.

El problema de la educación superior es muy grave: de 100 muchachos, incluyendo técnicos, entran 27 a la educación superior y 73 se frustran. Entonces, hay que seguir multiplicando ‘Senas’, que es el principal dispositivo de adaptación de corto plazo a la tarea de trabajo.

Cuando la gente dijo que usted estaba proponiendo eliminar los parafiscales que nutren al Sena, ¿se equivocó la gente o usted?

Se equivocaron al interpretar lo que dije. Le metieron susto a la gente, como lo hicieron con Familias en Acción. Me parece infame que digan que vamos a quitar una política social que nació en un gobierno anterior. Digo claramente: seguirán los parafiscales, la financiación del Sena y del ICBF y Familias en Acción. Educar a la gente no es un favor, es un derecho. Y procurar una vida sin miseria es una orden constitucional.

¿Qué piensa de empresas como Ecopetrol e Isagén?

Se privatizará Isagén. No es misión del Estado ser propietario de empresas, sino regular y garantizar la producción de bienes comunes como infraestructura, carreteras y puertos, sin ser ejecutor.

¿Y Ecopetrol?

Hay que tomar el 15 por ciento de su valor, no todo de una vez sino gradualmente, y utilizarlo en educación.

¿O sea seguir privatizándola?

Seguir vendiendo acciones a los ciudadanos y a los fondos de pensiones.

¿En economía usted es claramente antichavista?

Estoy en las antípodas de Chávez.

¿Ha pensado en alguna reforma a la justicia?

Hay que aprovechar la exitosa experiencia de la tutela, casi hay que ‘tutelizar’ la justicia, en el sentido de hacerla pronta y cumplida para acabar con los procesos eternos.

¿Y alguna reforma política?

Sí, para establecer una relación personal y casi permanente entre elector y elegido. Un montón enorme de gente ni se acuerda de por quién votó y, si se acuerda, no le hace seguimiento. Eso provoca que los congresistas tiendan a representar clientelas y no regiones. Mi idea es partir el territorio en circunscripciones unipersonales (distritos electorales), como en Inglaterra y EE. UU. Y hay que acabar con el voto preferente, porque fragmenta los partidos, en vez de fortalecerlos genera una competencia personal. Soy partidario de las listas, ojalá elaboradas por consultas como las que han empezado a hacer algunos partidos.

¿Usted se considera un líder?

Me gusta más el trabajo en equipo. Me parece importante cuánto cree la gente en el Presidente, pero me parece más importante cuánto cree la gente en los ministros, en las oficinas del Estado y en los funcionarios. En mi época en la rectoría de la Nacional, lo decía así: cada vicerrector debe ser mejor que yo, en vez de sacar a los buenos por temor a que ensombrecieran mi imagen. Voy a usar parte de mi tiempo para que gente brillante, buena, coopere suficientemente entre sí en mi gobierno.

¿Enrique Peñalosa estará en su gabinete?

Sacó usted la caña de pescar. Presiento que sí.

¿Y Lucho Garzón?

Va a estar en el equipo y será importante. Costa Rica logró una especie de gran acuerdo contra la pobreza: Lucho puede construir eso. Él hizo que la ONU les hiciera seguimiento a las políticas sociales en el Distrito. Cuando fue elegido, halló en Bogotá más hambre de la que se podía imaginar. Y logró reducirla. Se hará con él un gran trabajo contra la pobreza.

¿Cuál sería la característica de su política internacional?

Tendría una política como la de Lula en Brasil o la de Bachelet en Chile, por lo equilibradas, ponderadas y respetuosas. En el caso de Colombia y Venezuela, hay que pensar no sólo en si los presidentes se entienden o piensan distinto, sino en que nos necesitamos. Asumamos eso. En Europa, que era supernacionalista, donde los franceses miraban a los alemanes como seres moralmente dudosos por definición, hoy ambos son eje de la unión y el progreso económico. Algún día los latinoamericanos comprenderemos que si no nos unimos fuertemente en lo económico, seguiremos en la que estamos.

¿Con qué partidos piensa gobernar?

En el Congreso nos entenderemos con los partidos, en el equipo de gobierno estarán los mejores sin considerar a qué partido pertenecen. Le tengo fobia al clientelismo. Para el Partido Liberal fue muy bueno que se les hayan ido los clientelistas para otro lado.

¿Qué hará con ‘la U’?

Invitarlos a la democracia deliberativa.

¿Tendrá participación en su gobierno?

No creo, pero mire: cuando escoja mi equipo de gobierno, no me voy a poner a preguntarle a la gente de qué partido es. Gobernaré con individuos capaces.

¿Qué hará en salud?

Hay que reformar la Ley 100 y salvar la universalidad y la solidaridad. Frente al crecimiento del sistema de salud, es necesaria una función reguladora del Estado, que hoy no tiene dientes. Defendí la Ley 100 pensando que las empresas aseguradoras impulsarían la promoción y la prevención. No ha sido así y lo que se ha venido dando es un retorno al sector público por la puerta de atrás.

¿Cómo así?

Las EPS no hacen prevención. Se convirtieron en negociantes de la salud, como muchos sectores en la empresa privada. Cuando una persona contrata a un albañil y le dice ‘quédese en el Sisbén y no pagamos salud; así le pago más y gana usted y gano yo’, está socavando los principios básicos de solidaridad de la Ley 100, o sea, alguien que debe contribuir hace trampa para que su trabajador sea subsidiado.Se le está mamando gallo a la legalidad en salud. Si en un bloque de 40 millones de colombianos hay 100 gorrones no pasa nada, pero si hay un millón de gorrones empiezan a pasar cosas.

¿Cómo le gustaría que lo recordaran los colombianos si es elegido Presidente?

Que unió. Que solos podemos poco y que unidos lo logramos todo.

YAMID AMAT

ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Cromos.com.co

Domingo, 23 de Mayo de 2010

Cargando imagen. Por favor espere…

Antanas Mockus, el hombre increíble

Más de un político quisiera conocer la fórmula con la que este profesor universitario ha cautivado las masas. La gente lo sigue porque está hastiada de la politiquería.

Como un corrillo de ángeles nerviosos y asalariados, no dejan de murmurar: “El éxito es mantenerlo aislado”. Sincronizan las frecuencias de sus radios y murmuran en secreto: “Frente a cualquier traspiés los escudos blindados no lo despintan”. Se acomodan los finos cables de sus intercomunicadores, del oído a una batería en su cintura y de ahí al final de la manga de sus chaquetas, y por un diminuto micrófono enganchado en el pulso de sus relojes, repiten las órdenes: “Frente a otros uniformados, hay que pedirles su identificación”. Son más de 20 y no paran de moverse de un lado para otro. No es para menos, su protegido se dirige esta mañana de domingo a una manifestación en Soacha. Una plaza ensombrecida con la nube negra de un magnicidio.

Seguro que su mamá, Nijole Sivickas, una artista reconcentrada, no ve la hora que pasen las elecciones, todo con tal de que su cuadra en Quinta Paredes retorne a la normalidad y se disuelva frente a su casa ese aleteo insistente y molesto de los escoltas de su hijo y vecino en campaña presidencial. Pegados a su reja, algunos de uniforme y la mayoría con vestidos de paño, corbatas de colores, “peluquiada” a la americana y chaquetas más estiradas de un lado, como si fueran en la cubierta inclinada de un barco, por el peso de las armas que ocultan, no paran de hablar y de urdir los planes de seguridad para el candidato.

De la casa del profesor Antanas Mockus sale un joven vestido de verde con la amabilidad de un corista de Missi y la frialdad del que tiene que comunicar que no hay ninguna cita de CROMOS ese día. Al mismo tiempo llega otra camioneta gris blindada con un coronel, de apellido Chavarro en su pecho, que en segundos se mete en la conversación para confirmar que la cita sí existe, lo que pasa es que se cuadró a las 11 de la noche y por eso no está en la agenda de la casa. Esos son los sacrificios de la política.

Mientras espero en la sala, no puedo sacarme de la cabeza los dos comentarios recientes que se me cruzaron en el camino sobre Antanas: de un lado la frase del taxista que admite que Mockus le gusta por inteligente pero lo ve “muy educado y ‘blandito’ para portarse como un varón con las Farc”. Del otro, está la caricatura de Matador en El Tiempo, donde aparece la Mockustrufia diciendo: “Yo como digo una cosa, digo la otra”. Están decididas las preguntas de entrada.

¿Qué es lo más difícil de hacerle creer a la gente sobre usted? ¿De pronto que un filósofo no es blando y que puede ser un presidente tan fuerte como Uribe frente a las Farc?

Yo trato de entenderlo y me parece que la gente me percibe más tranquilo, pero es como si un papá sereno no pudiera castigar. Está el papá que se sale de casillas y gesticula y levanta la voz y castiga, y está el papá que castiga sin perder los estribos y no por eso castiga menos. Cuando uno castiga, puede sembrar respeto a la norma, puede sembrar miedo o puede sembrar odio. Mi opción es que para castigar no necesito despertar odio.

Un taxista me decía: “Mockus es bueno, es pilo, es filósofo pero él no va a ser tan duro con las Farc”.

Lo que pienso –con convicción– de la frase que dije sobre que las Farc deberían aprovechar estos últimos meses de Uribe para negociar, es porque claramente Uribe tiene más orientación hacia la negociación de la que tengo yo. Yo opero por principios, para mí si las Farc se declaran fuera de la Constitución es problema de ellos. Imagínese, si una fuerza armada se declara fuera de la Constitución, pues no hay más posibilidad que darle una altísima prioridad a reducir esa fuerza armada a su mínima expresión. Ojalá rendirla.

Entonces, ¿heredaría la misión de Uribe?

Hay cosas del estilo de Uribe que no voy a heredar, por supuesto, pero la política general de seguridad democrática la heredo y la asumo.

Otra cosa que es difícil de hacer creer son esas opiniones suyas que dan la sensación de ser cambiantes…

Esta mañana leía un libro de Albert O. Hirschman titulado Tendencias autosubversivas, que relaciona mucho la capacidad de realizar opiniones con la idea de la democracia deliberativa, es decir, que si cada cual llega con su opinión y no la varía, pues no hay democracia. Tengo muchas certezas, hay cantidad de cosas que no revisaría ni de fundas, pero como promuevo la democracia deliberativa, tengo que aceptar que otra gente opine. Es una virtud tener la capacidad de revisar las opiniones ante argumentos fuertes del otro.

¿Por qué a ratos habla de una manera tan difícil de comprender?

Yo creo que hay momentos de mayor sintonía y de mayor indulgencia con el vocabulario. La relación con el lenguaje es muy rara, yo tuve un profesor de Sociolingüística y él tenía investigaciones sobre el coeficiente de inteligencia relacionado con el titubeo, entonces me comí el cuento que cuanto más titubeo hay más síntomas de inteligencia.

¿Pero hoy en día cree en esa teoría?

No, pero creo más bien en la libertad de poder escoger uno las palabras con relativo cuidado. Dicho de algún modo, uno o habla muy de corrido y no dice casi nada nuevo y todo el mundo entiende, pero ¿qué hay? Nada. O habla uno con más detenimiento y entonces las palabras a veces se atropellan, compiten entre sí, y el pensamiento mismo fluye despacio.

¿El problema entonces es concluir?

El problema según Adriana, mi esposa, es que debo decir al comienzo sí o no o la respuesta corta y, después, dar la explicación larga y, si veo que la gente se distrae, pues para qué dar más explicaciones. Mis correcciones han estado totalmente ligadas a una o dos entrevistas donde, probablemente, confié cuando debí estar prevenido. Por mi corriente filosófica “Habermasiana”, confío mucho en que uno puede decirlo todo, eso implica confiar mucho en la buena fe.

De eso no hay mucho en la contienda política.

Están las críticas sinceras que, incluso, duelen porque son sinceras y de alguien que uno ha admirado y leído varios años. Pero está la crítica de real mala leche, la tergiversación. De las cosas más chistosas es que uno va en un lugar discreto en las encuestas y nadie lo molesta, pero mejoran las encuestas y empiezan a tirarle piedras.

Era un profesor que quería ser alcalde y lo logró, ahora es un alcalde que quiere ser Presidente. ¿Cómo hizo para que la gente se lo creyera?

En el alcalde, el profesor siguió vivo, siguió haciendo de las suyas, enseñando. Una de las consignas que la gente grita y que más me conmovió cuando la escuché, fue: “Mi profesor, mi Presidente”. Creo que ayuda mucho ver la continuidad entre los distintos roles. En Colombia más del 60% de la gente confía en los maestros.

¿Cuándo se creyó usted el cuento de llegar a ser Presidente?

Cuando un joven caleño me dijo: “Antanas, sea Presidente para sacar lo mejor de cada cual a flote”. Fue tal vez el momento decisivo, dos o tres semanas antes de la consulta. En la tradición nuestra la gente se “lanza”, la gente le dice a uno “láncese”, no le dicen a uno “sea” Presidente.

¿El “láncese” todavía tiene algo de abismo?

Sí. Algunos dirigentes del Partido Verde me habían invitado ya delante de la gente a lanzarme como candidato y yo, afortunadamente, no acepté ese atajo, preferí hacer un proceso formal y democrático.

Usted es como el Hombre increíble, y no por lo verde sino por ser una persona mortal que de pronto recibe una gran fuerza de la gente que quiere una política limpia y honesta. Pero esa fuerza lo vuelve a veces superhéroe y a veces simple mortal, dubitativo.

Sí, y esa fuerza es consistencia, es coherencia entre lo que digo y lo que hago.

¿Cuál es su sentido más desarrollado?

Yo no sé si el tacto o la vista… Con mi segunda hija, Dala, fui papá canguro y eso me enseñó mucho sobre el tacto, a que ella se durmiera sobre el pecho y que respiráramos en un contrapunteo. Claro que, también, cuando iba a visitarla en la incubadora, hice algo rarísimo que es tenerla en las manos y estar todo el tiempo con la mirada fija en el monitoreo de los signos vitales.

¿ Y su sentido menos desarrollado?

El olfato. Me chucé la nariz con una mata. Eso fue en la final del campeonato mundial del 86 en México, todo el mundo estaba obviamente recogido y yo con unas alemanas y una amiga colombiana nos fuimos a la parte más alta del páramo de Sumapaz y luego bajamos a Pasca. Allí había un bosque muy pendiente, con unos matorrales que uno pisaba y se caía. Yo me caí, me chucé y me quedó como un zumbido. Mi hermana, que es médica, me dijo que en un mes o dos me iba a pasar y me pasó el zumbido pero me quedé sin olfato. El Perfume, de Patrick Süskind, lo guardé como cinco años antes de leerlo.

¿Los candidatos pueden decir que usted no tiene olfato político?

Pueden decir muchas cosas. Mi esposa me dice que no divulgue mis debilidades, pero como dice una canción argentina: “Soy como soy así no más”.

¿Hay algún amigo suyo que no esté de acuerdo con que usted se lance a la política?

La primera vez en que acepté la invitación a ser candidato a la Alcaldía, me llamó el subdirector de Colciencias de ese entonces, José Luis Villaveces, y me dijo: “Oiga, ¿usted se acuerda del nombre del Alcalde de Londres cuando fueron publicados los principios de matemáticas de Newton? Le dije “no, no me acuerdo”. Como diciéndome usted podría tener más fama como académico y ser más… inmortal, publicando un libro como los principios matemáticos. Bueno, estoy exagerando totalmente, pero este amigo me dijo “ahí hay otros caminos hacia una vida memorable más suave”.

Usted atrae por su honestidad, el no mentir, el no robar. ¿Cómo se lo inculcaron en la casa?

Toneladas de sentimiento y de culpa. Si mi madre me veía echándole cuentos, pues me hacía sentir muy mal. Y las madres lo hacen sentir a uno mal incluso a través del perdón. A partir de cierta edad era dificilísimo dormirse uno con guardados. Entonces había como un rito raro de acercarme a la casa de mi madre y contarle, contarle alguna cosa que había hecho indebida. La lectura de Dostoievski también me desarrolló un sentido de culpa grande.

Pero retomando lo de su mamá, ¿había castigos?

No, no, era en el lenguaje, o sea diciéndome “me lo imagino a usted superhonrado, incapaz de mentir, incapaz de guardarse algo”. Pero de pronto yo hablo con la vecina del primer piso como buscando un noviazgo cuando mi madre me ha dicho que los noviazgos son para más tarde. Es decir, por ocultarle a ella algo me acosaban unos sentimientos incómodos.

¿Pero lo ha cuidado mucho?

Sí. De pronto tiene que ver mucho con la migración. Cuando usted se queda tan aislado, usted siente que su vida va a ser muy orientada hacia la supervivencia.

¿Cómo es hoy esa conexión con su mamá, que es a la vez su vecina?

En estos días entra veinte, quince minutos, se fija si estoy muy ocupado. Entonces a veces sólo me saluda, a veces nos tomamos un café con leche juntos y me pregunta cómo voy, o me comenta algo que hice y le gustó. En una época me juzgaba muy duramente. Hoy es más indulgente, más amiga y, de algún modo, más partidaria de los caminos que voy tomando.

¿Qué le perdona ahora que antes no le perdonaba?

Ella ya ve con cierta naturalidad mi relación, por ejemplo, con los medios. Antes, cuando le regalé un libro de Salvador Dalí, me dijo: “Dalí es capaz de convertir este pocillo en una obra de arte con una pincelada de pintura, pero no necesita cámaras alrededor”. Eso fue una guachada muy lúcida, como diciéndome “¿Y usted sí sería igual de productivo sin contar con todo el reconocimiento social? ¿Podría aportar? Mejor dicho, ¿quién es Antanas sin la gente que lo conoce?”.

¿Algo inútil que valore en su vida?

No. Se me ocurrió una cosa horrible, o sea la relación que tengo con Jon Elster, un académico absolutamente extraordinario que si hubiera Premio Nobel de Ciencias Sociales seguro él se lo ganaría.

¿Y cómo lo emparenta con la

inutilidad?

El libro más reciente que tengo de él se llama El Desinterés, y ahí esculca y esculca y uno lo lee y se contagia cuando dice que la envidia es una emoción desagradable, pero que si además le ven a uno la envidia es doblemente jarto. Entonces, él dice, lo que hace el cerebro frente a algo parecido a si yo le envidio a usted la corbata, es que me consigo alguna información en el entorno que hace sospechar que esa corbata la consiguió usted haciendo un trabajo periodístico a un mafioso o una cosa así. Entonces yo ya no siento envidia sino indignación. Imagínese, periodista descarado, la corbata regalada por un mafioso… La indignación sí es agradable sentirla y es socialmente presentable.

¿Y lo útil de lo inútil?

A mí me sirvió eso en algún momento para plantear el tema indignación versus odio frente a las Farc. Mejor dicho, si yo lo odio a usted, no hay oportunidad, lo que necesito es exterminarlo; pero si yo tengo indignación, yo conservo la esperanza de que usted pueda entender y cambiar. Claro, en el contexto electoral van a decir que la indignación es menos fuerte que el odio. Yo creo sinceramente que Uribe odia a las Farc, las odia, mientras a mí las Farc me llenan de indignación. Me gusta que alguna gente haya entendido que el odio no es la mejor alternativa.

Un amigo me mandó a decirle: “Si Mockus es tan inteligente ¿por qué quiere meterse a la Presidencia si eso es un barco que hace agua?”.

Porque muchas alegrías, muchas tristezas, dependen de la calidad de la Presidencia y no da lo mismo, porque un gobierno es muy distinto de otro.

¿Qué aspira ser, el filósofo más político o el político más filósofo?

Aspiro graduar a 45 millones de colombianos en Filosofía. Me imagino un diploma que dice el nombre del colombiano o la colombiana graduada con una frase como “amo mis derechos tanto como los derechos de los demás”.

Con tantas declaraciones en público, ¿como filósofo no extraña la dieta del silencio?

Sí, aunque algunas veces me siento como el náufrago que necesita acabar de contar su historia.

¿Qué se quita un filósofo para despertar en la política?

Se quita lo que se llama el aparataje crítico, todas las notas, los pies de página, las referencias bibliográficas.

¿Para ser feliz necesita meterse en la política?

Sí, creo que difícilmente podría vivir sin ella.

Decir verdades es tan difícil como aceptarlas, ésta del párkinson ha sido la más dura en su vida. ¿Qué fue lo primero que le pasó por la mente cuando se lo dijeron?

Es una reacción, porque usted tiene algunos síntomas y de pronto usted tiene un nombre y queda como atrapado en algo que es incurable. Hay que hacerse a la idea de que todo lo que uno había pasado hasta el momento en temas de salud era reversible, curable, ahora descubro que tengo una condición que me va a acompañar hasta el final de los días. Se vuelve parte de mi identidad, pero no quiero hacer de eso un dramatizado.

Siguiendo el estilo mediático de los gringos frente a sus figuras públicas, ¿hay un vicio que tenga que confesar ante las cámaras antes de llegar a la Casa de Nariño?

No, pues no considero necesario seguir las pautas mediáticas gringas, ya hay suficientes retos en nuestra vida.

¿Cuál es el electrodoméstico más reciente en su vida?

Pues este, el celular, el blackberry y el twitter superadictivo, tiene un grupo indefinido de gente que usted no identifica personalmente y cuya opinión usted valora y le va dando pistas.

¿Cuánto pesa?

76 kilogramos.

Una superstición.

Que la descubran los enemigos.

Una fobia.

Fobia total a los que habiendo entendido algo se hacen los que no lo entendieron.

Una muletilla.

“Digamos”.

Un defecto físico

Fijarme demasiado en mis defectos.

Una canción

Llegó, llegó.

Un arrepentimiento

Es propio de la vida corajuda no arrepentirse.

Su primer recuerdo de un buen presidente.

Pues Carlos Lleras, cuando yo vivía en el barrio Armenia, en la Caracas con 26. La imagen que tengo es que tecnificó el Estado, o sea, fortaleció bastante el Departamento Nacional de Planeación.

¿Y el recuerdo de un mal presidente en su vida?

A los cinco años, es una imagen de mis padres mirando si había suficientes latas de conserva, era la época de Rojas Pinilla, supongo que ya cerca a su caída, entonces había el susto del desabastecimiento, que las tiendas cerraran las puertas.

Con tanto protagonismo y tanto trote político, ¿no añora sus años cuando era invisible?

De algún modo siempre tengo la posibilidad de ir al exterior y allá uno se convierte en un ciudadano bastante invisible… a pocas horas de vuelo.

¿Hay algún otro atajo para ser invisible que no sea viajar al exterior?

Pues sería disfrazarme, pero no lo he hecho…

Entra su jefe de prensa y sale Mockus disparado. Un preciso efecto de acción y reacción que incluye una pulsera verde como premio de consolación. Soacha lo espera. Voy detrás de él para despedirme pero ya es tarde, el profesor se inclina y parece un avestruz con la cabeza enterrada en una maleta en un rincón de su pequeño comedor. Busca sus zapatos tenis, su bluyín y su camiseta verde. El uniforme del hombre increíble.

Jairo Dueñas Villamil | Cromos.com.co

Antanas, el impredecible

Si en algo coinciden quienes conocen a Mockus es en su transparencia. Sus contradictores dicen que es polarizante.

La escena se repite una y otra vez. Colombianos con ilusión en el rostro y lápices en las manos gritan efusivamente: “Mi presidente, mi profesor”. Para Antanas Mockus no se trata de cualquier arenga. De ser profesor se desprende lo más importante de su vida: el conocimiento, la política y su gran amor.

Corrían los años 70 cuando Mockus, después de su pregrado y maestría en matemáticas en la Universidad de Dijón (Francia), regresó al país como catedrático de la Universidad Nacional, donde al tiempo hizo una maestría en filosofía. Allí conoció a Carlos Augusto Hernández, hoy su amigo del alma. “Andábamos melenudos y en bicicleta. Teníamos ruanas grandes, la gente pensaba que vestirnos como hippies implicaba que éramos hippies. Antanas no aclaraba nunca que él no podía serlo. No podía fumar marihuana porque tiene el cuento de que no usa cosas que le hagan daño”, recuerda Hernández.

La pasión por la educación los terminó de unir cuando crearon el grupo Federici, dirigido por el profesor italiano Carlo Federici, con el objetivo de investigar, precisamente, sobre la educación. El hecho coincidió con una propuesta de reforma curricular impulsada por el Ministerio de Educación que el grupo criticó por quitarle autonomía al educador. Algo tenían que hacer.

En medio de la agitación de aquella lucha, en 1982 nació el Gran Movimiento Pedagógico. Con Fecode y sin buscar reivindicaciones económicas se movilizaron por la enseñanza. La propuesta fundamental era “la educación es comunicación”.

Un par de cosas caracterizaban al Antanas de entonces. Uno, la capacidad incansable de trabajo —podía deliberar hasta las 3 de la mañana y a primera hora del día siguiente aparecer con más tareas hechas—. Dos, compartía los logros académicos —si alguien le ayudaba al menos con un comentario de sus textos, él no tenía problema en darle crédito—. Era generoso.

Pero la crítica de Mockus no sólo tenía como blanco el Ministerio de Educación. Años después, sus insistentes preguntas sobre la verdadera misión de la Universidad Nacional motivaron que el rector, Ricardo Mosquera Mesa, lo invitara a ocupar la vicerrectoría. Era un contestatario para muchos.

Ya sobre los años 90, el entonces ministro de Educación, Alfonso Valdivieso, se sorprendió tanto con el matemático que le contó al presidente César Gaviria de sus habilidades. A su favor se juntaron dos situaciones: el período de Mosquera estaba concluyendo y eran tiempos en que el Ejecutivo nombraba al rector. Como resultado, el mandatario liberal decidió darle el cargo al profesor de ascendencia lituana. Hubo un cambio drástico de imagen. Antanas se cortó el pelo, dejó los jeans y se puso traje y corbata. Algunos creen que nunca volvió a ser el mismo que se reía a estruendosas carcajadas desde su oficina.

El economista Salomón Kalmanovitz formó parte del grupo que craneó las reformas de la Nacional. “Yo decía que eso era neoliberalismo y en el grupo hubo una posición de que una universidad más ligada al mercado también estaba más ligada a las necesidades sociales. Eso se probó cierto y fue muy exitoso”. Decidieron que había muchos estudiantes estrato 3 y 4 que podían pagar una “modesta” matrícula y en adelante los nombramientos de los profesores se hicieron por convocatorias internacionales.

Fue una dura batalla en medio de la cual ocurrió su acción más recordada. Era el año 1993. En el Auditorio León de Greiff los estudiantes no dejaban hablar. En medio de las rechiflas y las críticas, el rector decidió bajarse los pantalones y mostrarles las nalgas para silenciar al público. No era su primera excentricidad. Se rumoraba que se había cogido los genitales en público y que había usado una espada de plástico para pelearle al Gobierno por recursos para el alma máter. Sus compañeros cuentan que fue un episodio muy doloroso para él. Nunca pensó que lo iban a filmar y eso lo “descuadró mucho”, hasta el punto que se vio obligado a renunciar.

Su polo a tierra

En palabras del noruego Jon Elster, uno de los filósofos favoritos del hoy candidato por el Partido Verde, “sin emociones la vida sería gris”. Por eso, aunque dejó la rectoría, Antanas no quiso dejar de enseñar. Un día cualquiera El Profe, como le dicen, citó a un grupo de estudiantes a su casa, o más bien a la casa de Nijole, su madre.

Asistieron, entre otros, Adriana Córdoba, una joven representante del Consejo Superior del Colegio Mayor de Cundinamarca que estudiaba trabajo social. Un año atrás, Adriana había visto a Mockus en una de sus tantas charlas con estudiantes y quedó impresionada al conocer “a un hombre de tanta inspiración”. Ese día la lección fue: todos deben hablar para enseñar algo y todos deben escuchar para aprender algo.

En aquel nuevo encuentro, ante la ausencia de varios invitados al coloquio, Adriana y Antanas pudieron conversar. “Me preguntó acerca de lo más impresionante de mi labor. Le dije que la actitud de la gente para levantarse después de caerse. Él dice que con la respuesta quedó flechado”, cuenta la mujer, su esposa desde hace 15 años. El día les alcanzó para ir a la universidad, lavar el Renault 4 del profesor y hasta tomar café.

Adriana descubrió con cada detalle que Antanas no era un hombre común. Nunca hubo un noviazgo, en principio fue una amistad marcada por detalles y algunas dudas. Hasta que Antanas le propuso vivir juntos. Se mudaron a la casa de Nijole, una residencia en el barrio Quintaparedes de Bogotá donde la tradición eran los libros y los conciertos de música clásica.

En esa convivencia, la estudiante descubrió que a su esposo lo educaron para trabajar también con las manos. Ayudaba con cada cosa mecánica y eléctrica que se dañaba. Era fuerte y le ayudaba a su mamá, artista de profesión, a cargar las pesadas esculturas que hacía. Así transcurría la cotidianidad, hasta 1995 cuando sus vidas se transformaron por completo: llegó por primera vez a la Alcaldía de Bogotá.

Meses después, en una emisora, el mandatario local anunció su matrimonio. Adriana no lo sabía. Era una propuesta tipo Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Sivickas que incluía tres requisitos: que los sueños se volvieran realidad, que en la diversidad pudiera haber armonía y que formara parte de un ritual. En chiste, la trabajadora social sugirió un circo. Él no lo dudó y en enero de 1996 las cámaras del país captaron una boda con elefantes, acróbatas y payasos.

Ese día se cumplió la fantasía de quien a los 7 años de edad recibió de su padre —Alfonsas Mockus—, la estampa de una hermosa y escultural mujer que trabajaba en el circo de un pueblo cercano a la capital. Probablemente los ciudadanos no se sorprendieron con la peculiar boda. Al fin y al cabo, Antanas es un hombre excéntrico, cualidad que se reflejó en su campaña y su administración, y que ha marcado toda su vida pública.

Un político particular

Enrique Peñalosa, su competidor en la contienda del 95, recuerda que ver a Mockus era como ver a Madonna. “Un mega símbolo”, dice. La primera vez que el profesor le lanzó un vaso de agua a alguien fue, precisamente, a Peñalosa, quien animado por un auditorio de aproximadamente 300 estudiantes de la Universidad Javeriana, le respondió con la misma moneda, claro que su vaso estaba más lleno. “En esa época yo pensaba que era etéreo. Pensaba en el cuento del emperador que va desnudo, nadie entendía pero todos lo admiraban”, relata.

Su equipo de trabajo en la Alcaldía era mayoritariamente femenino, tal vez por la influencia de su madre, que crió sola a Antanas y a su hermana, Ismena, pues su padre falleció en un accidente aéreo. Convocó a Liliana Caballero, Alicia Eugenia Silva y a Carmenza Saldías. También lo acompañaron la actual embajadora de Colombia en Washington, Carolina Barco; la ministra de Educación, Cecilia María Vélez, y la ex canciller, María Consuelo Araújo.

Cuando Carmenza Saldías llegó como secretaria de Hacienda de Bogotá sólo conocía del profesor lo registrado por los noticieros. “Desde el primer minuto que lo vi, sentí admiración por ese ser transparente y ético. Es de los que nunca pone la jerarquía por encima de los demás. Siempre dispuesto a cambiar de idea si un argumento lo convence”.

Pero entre argumento y argumento, las trasnochadas se volvieron constantes en el Palacio de Liévano. Saldías recuerda que Mockus ni siquiera se preocupaba por comer cuando estaba debatiendo. Aunque hay algo con lo que su ex secretaria de Hacienda no está de acuerdo: “Él no asumía, ni asume, posiciones defensivas. Nunca aclaraba las cosas que inventaban de él. Lo bueno era que no se dejaba sacar de casillas”.

Con cada mujer de su gabinete, El Profe tuvo una relación laboral diferente. Alicia Silva dice que más que su secretaria de Gobierno, parecía su hermana. Y se apresura a aclarar que es mentira aquel chisme de que la señora Nijole influye en todas sus decisiones.

Cuando Antanas renunció a la primera alcaldía para aspirar fallidamente a la Presidencia de la República, en 1998, Silva decidió acortar su estadía en el cargo. En 2001, después del acto de perdón por abandonar su designación, el profesor volvió a gobernar la capital y Alicia Silva lo acompañó de nuevo, esta vez como su secretaria privada. Sus consejos iban desde lo político hasta lo más sencillo, como pedirle que se aprendiera el nombre de las personas que lo custodiaban.

Hoy, en la recta final por la campaña presidencial 2010-2014, Alicia Silva es poco optimista: si Antanas llega a gobernar por un tiempo habrá un enfrentamiento muy duro entre el Legislativo y el Ejecutivo. “A los políticos no les gusta que no les ofrezcan contratos”. Entonces, prosigue, a Antanas no le quedará otra opción que invitar a creer en la democracia deliberativa.

Ese no es el único reparo de su ex compañera de gabinete. “A Antanas no le gusta que yo le diga que se hizo un poco el bobo con la gente que estaba metiendo a las listas al Congreso de la República. Se pegó a los verdes y dejó que le hicieran conejo porque los directivos son los mismos de siempre. Sólo me tranquiliza pensar que el Antanas que conocí no haya cambiado”, dice Silva.

Por el contrario, el físico Paul Bromberg Zilberstein, quien asumió las riendas de la Alcaldía cuando Mockus renunció, cree que el matemático sí cambió radicalmente. Primero, ve que dejó de ser un hombre fresco y animado. Seguramente sus 58 años no han sido en vano. Pero además está muy ocupado como para tener amigos.

De todas maneras, Bromberg confiesa que va a respaldar la ola verde, pero con miedo porque esta vez “Mockus sí va a ganar”. ¿Miedo?, según Bromberg porque el ex alcalde no conoce gente en las regiones y le va bien con la Policía pero no tanto con el Ejército. “Es un hombre polarizante que no se caracteriza precisamente por convencer al otro. Votaré por él con menos entusiasmo que quienes lo van a abandonar un mes después de ser elegido. La gente cree que todo va a ser muy fácil, pero él no sabe qué es el gobierno a nivel nacional”.

Para el físico, lo censurable del Partido Verde es que haga alarde de ser un proceso diferente. Para él, la única verdad es que la Alianza Social Indígena, que lo había apoyado en ocasiones anteriores, ya estaba ocupada.

“Un mega símbolo ”

En Pereira citan a una rueda de prensa con el candidato verde a las 2 de la tarde. Él llega a las 3. “Siempre pasa”, cuenta un miembro de su campaña. Toda persona que lo ve pasar quiere una foto a su lado y él nunca se niega.

El Profe tiene una gran acogida con las mujeres, que siempre quieren abrazarlo y halagarlo. “La gente no se lo imagina, pero es muy coqueto, claro, un coqueto muy gentil y respetuoso. Tiene su fanaticada femenina grande”, cuenta Henry Morrain, uno de sus estudiantes de la Nacional. Y el mismo candidato lo confiesa: “A veces mi pecado es desear la mujer del prójimo”.

Camina lento, muy lento. Siempre sonríe. Su párkinson parece estar controlado. Para demostrarlo, él hace sus manos visibles cada vez que puede. Una gripa mal cuidada, según sus asesores, es lo único que lo afecta en este momento. En privado tose con frecuencia. Cuando sube a su camioneta para trasladarse de un evento a otro guarda silencio y duerme.

Llega a la Plaza Cívica Ciudad Victoria. La muchedumbre se lanza sobre él. Es un tenso momento para sus escoltas. Su corazón se acelera y no falta quien llore, incluso él. Es tímido, en eso coinciden quienes lo conocen, pero cuando sube a una tarima se transforma. Sube gritando y brincando porque no sabe bailar. “Vinimos porque quisimos, no nos pagaron”, “por un país decente Mockus Presidente”, suenan las arengas. Antanas se acuesta en el piso y se toma fotos con la gente. Invita a los lugareños a hacer el ejercicio de la confianza, que consiste en dejarse caer en brazos de otra persona. Levanta su lápiz y sueña.

El clamor de la gente contrasta con algunos sectores de opinión que lo acusan de recular constantemente en sus ideas y de no tener un discurso claro. Como su sombra siempre permanece Liliana Caballero, ex secretaria general de la Alcaldía, ahora gerente de la campaña. Le dice cosas al oído. Cuentan que ella es determinante en las decisiones de la campaña.

Curiosamente, a su derecha siempre lo acompaña Enrique Peñalosa y a su izquierda Luis Eduardo Garzón. Lucho hace chistes y da recomendaciones. “Hoy Santos le tiró el teléfono a Darío Arizmendi. Acuérdese Antanas, nunca hay que perder el control”, le susurra al oído. El Profe es un hombre que escucha consejos, le gusta mucho una frase de Carlo Federici Casa: “El hombre no es un dato; el hombre es una tarea para el hombre, es tensión, es anticipación, es… un siendo”.

Andrea Forero Aguirre | Mayo 14 de 2010 – 10:25 pm

Si en algo coinciden quienes conocen a Mockus es en su transparencia. Sus contradictores dicen que es polarizante.

La escena se repite una y otra vez. Colombianos con ilusión en el rostro y lápices en las manos gritan efusivamente: “Mi presidente, mi profesor”. Para Antanas Mockus no se trata de cualquier arenga. De ser profesor se desprende lo más importante de su vida: el conocimiento, la política y su gran amor.

Corrían los años 70 cuando Mockus, después de su pregrado y maestría en matemáticas en la Universidad de Dijón (Francia), regresó al país como catedrático de la Universidad Nacional, donde al tiempo hizo una maestría en filosofía. Allí conoció a Carlos Augusto Hernández, hoy su amigo del alma.

“Andábamos melenudos y en bicicleta. Teníamos ruanas grandes, la gente pensaba que vestirnos como hippies implicaba que éramos hippies. Antanas no aclaraba nunca que él no podía serlo. No podía fumar marihuana porque tiene el cuento de que no usa cosas que le hagan daño”, recuerda Hernández.

La pasión por la educación los terminó de unir cuando crearon el grupo Federici, dirigido por el profesor italiano Carlo Federici, con el objetivo de investigar, precisamente, sobre la educación. El hecho coincidió con una propuesta de reforma curricular impulsada por el Ministerio de Educación que el grupo criticó por quitarle autonomía al educador. Algo tenían que hacer.

En medio de la agitación de aquella lucha, en 1982 nació el Gran Movimiento Pedagógico. Con Fecode y sin buscar reivindicaciones económicas se movilizaron por la enseñanza. La propuesta fundamental era “la educación es comunicación”.

Un par de cosas caracterizaban al Antanas de entonces. Uno, la capacidad incansable de trabajo —podía deliberar hasta las 3 de la mañana y a primera hora del día siguiente aparecer con más tareas hechas—. Dos, compartía los logros académicos —si alguien le ayudaba al menos con un comentario de sus textos, él no tenía problema en darle crédito—. Era generoso.

Pero la crítica de Mockus no sólo tenía como blanco el Ministerio de Educación. Años después, sus insistentes preguntas sobre la verdadera misión de la Universidad Nacional motivaron que el rector, Ricardo Mosquera Mesa, lo invitara a ocupar la vicerrectoría. Era un contestatario para muchos.

Ya sobre los años 90, el entonces ministro de Educación, Alfonso Valdivieso, se sorprendió tanto con el matemático que le contó al presidente César Gaviria de sus habilidades. A su favor se juntaron dos situaciones: el período de Mosquera estaba concluyendo y eran tiempos en que el Ejecutivo nombraba al rector. Como resultado, el mandatario liberal decidió darle el cargo al profesor de ascendencia lituana. Hubo un cambio drástico de imagen. Antanas se cortó el pelo, dejó los jeans y se puso traje y corbata. Algunos creen que nunca volvió a ser el mismo que se reía a estruendosas carcajadas desde su oficina.

El economista Salomón Kalmanovitz formó parte del grupo que craneó las reformas de la Nacional. “Yo decía que eso era neoliberalismo y en el grupo hubo una posición de que una universidad más ligada al mercado también estaba más ligada a las necesidades sociales. Eso se probó cierto y fue muy exitoso”. Decidieron que había muchos estudiantes estrato 3 y 4 que podían pagar una “modesta” matrícula y en adelante los nombramientos de los profesores se hicieron por convocatorias internacionales.

Fue una dura batalla en medio de la cual ocurrió su acción más recordada. Era el año 1993. En el Auditorio León de Greiff los estudiantes no dejaban hablar. En medio de las rechiflas y las críticas, el rector decidió bajarse los pantalones y mostrarles las nalgas para silenciar al público. No era su primera excentricidad. Se rumoraba que se había cogido los genitales en público y que había usado una espada de plástico para pelearle al Gobierno por recursos para el alma máter. Sus compañeros cuentan que fue un episodio muy doloroso para él. Nunca pensó que lo iban a filmar y eso lo “descuadró mucho”, hasta el punto que se vio obligado a renunciar.

Su polo a tierra

En palabras del noruego Jon Elster, uno de los filósofos favoritos del hoy candidato por el Partido Verde, “sin emociones la vida sería gris”. Por eso, aunque dejó la rectoría, Antanas no quiso dejar de enseñar. Un día cualquiera El Profe, como le dicen, citó a un grupo de estudiantes a su casa, o más bien a la casa de Nijole, su madre.

Asistieron, entre otros, Adriana Córdoba, una joven representante del Consejo Superior del Colegio Mayor de Cundinamarca que estudiaba trabajo social. Un año atrás, Adriana había visto a Mockus en una de sus tantas charlas con estudiantes y quedó impresionada al conocer “a un hombre de tanta inspiración”. Ese día la lección fue: todos deben hablar para enseñar algo y todos deben escuchar para aprender algo.

En aquel nuevo encuentro, ante la ausencia de varios invitados al coloquio, Adriana y Antanas pudieron conversar. “Me preguntó acerca de lo más impresionante de mi labor. Le dije que la actitud de la gente para levantarse después de caerse. Él dice que con la respuesta quedó flechado”, cuenta la mujer, su esposa desde hace 15 años. El día les alcanzó para ir a la universidad, lavar el Renault 4 del profesor y hasta tomar café.

Adriana descubrió con cada detalle que Antanas no era un hombre común. Nunca hubo un noviazgo, en principio fue una amistad marcada por detalles y algunas dudas. Hasta que Antanas le propuso vivir juntos. Se mudaron a la casa de Nijole, una residencia en el barrio Quintaparedes de Bogotá donde la tradición eran los libros y los conciertos de música clásica.

En esa convivencia, la estudiante descubrió que a su esposo lo educaron para trabajar también con las manos. Ayudaba con cada cosa mecánica y eléctrica que se dañaba. Era fuerte y le ayudaba a su mamá, artista de profesión, a cargar las pesadas esculturas que hacía. Así transcurría la cotidianidad, hasta 1995 cuando sus vidas se transformaron por completo: llegó por primera vez a la Alcaldía de Bogotá.

Meses después, en una emisora, el mandatario local anunció su matrimonio. Adriana no lo sabía. Era una propuesta tipo Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Sivickas que incluía tres requisitos: que los sueños se volvieran realidad, que en la diversidad pudiera haber armonía y que formara parte de un ritual. En chiste, la trabajadora social sugirió un circo. Él no lo dudó y en enero de 1996 las cámaras del país captaron una boda con elefantes, acróbatas y payasos.

Ese día se cumplió la fantasía de quien a los 7 años de edad recibió de su padre —Alfonsas Mockus—, la estampa de una hermosa y escultural mujer que trabajaba en el circo de un pueblo cercano a la capital. Probablemente los ciudadanos no se sorprendieron con la peculiar boda. Al fin y al cabo, Antanas es un hombre excéntrico, cualidad que se reflejó en su campaña y su administración, y que ha marcado toda su vida pública.

Un político particular

Enrique Peñalosa, su competidor en la contienda del 95, recuerda que ver a Mockus era como ver a Madonna. “Un mega símbolo”, dice. La primera vez que el profesor le lanzó un vaso de agua a alguien fue, precisamente, a Peñalosa, quien animado por un auditorio de aproximadamente 300 estudiantes de la Universidad Javeriana, le respondió con la misma moneda, claro que su vaso estaba más lleno. “En esa época yo pensaba que era etéreo. Pensaba en el cuento del emperador que va desnudo, nadie entendía pero todos lo admiraban”, relata.

Su equipo de trabajo en la Alcaldía era mayoritariamente femenino, tal vez por la influencia de su madre, que crió sola a Antanas y a su hermana, Ismena, pues su padre falleció en un accidente aéreo. Convocó a Liliana Caballero, Alicia Eugenia Silva y a Carmenza Saldías. También lo acompañaron la actual embajadora de Colombia en Washington, Carolina Barco; la ministra de Educación, Cecilia María Vélez, y la ex canciller, María Consuelo Araújo.

Cuando Carmenza Saldías llegó como secretaria de Hacienda de Bogotá sólo conocía del profesor lo registrado por los noticieros. “Desde el primer minuto que lo vi, sentí admiración por ese ser transparente y ético. Es de los que nunca pone la jerarquía por encima de los demás. Siempre dispuesto a cambiar de idea si un argumento lo convence”.

Pero entre argumento y argumento, las trasnochadas se volvieron constantes en el Palacio de Liévano. Saldías recuerda que Mockus ni siquiera se preocupaba por comer cuando estaba debatiendo. Aunque hay algo con lo que su ex secretaria de Hacienda no está de acuerdo: “Él no asumía, ni asume, posiciones defensivas. Nunca aclaraba las cosas que inventaban de él. Lo bueno era que no se dejaba sacar de casillas”.

Con cada mujer de su gabinete, El Profe tuvo una relación laboral diferente. Alicia Silva dice que más que su secretaria de Gobierno, parecía su hermana. Y se apresura a aclarar que es mentira aquel chisme de que la señora Nijole influye en todas sus decisiones.

Cuando Antanas renunció a la primera alcaldía para aspirar fallidamente a la Presidencia de la República, en 1998, Silva decidió acortar su estadía en el cargo. En 2001, después del acto de perdón por abandonar su designación, el profesor volvió a gobernar la capital y Alicia Silva lo acompañó de nuevo, esta vez como su secretaria privada. Sus consejos iban desde lo político hasta lo más sencillo, como pedirle que se aprendiera el nombre de las personas que lo custodiaban.

Hoy, en la recta final por la campaña presidencial 2010-2014, Alicia Silva es poco optimista: si Antanas llega a gobernar por un tiempo habrá un enfrentamiento muy duro entre el Legislativo y el Ejecutivo. “A los políticos no les gusta que no les ofrezcan contratos”. Entonces, prosigue, a Antanas no le quedará otra opción que invitar a creer en la democracia deliberativa.

Ese no es el único reparo de su ex compañera de gabinete. “A Antanas no le gusta que yo le diga que se hizo un poco el bobo con la gente que estaba metiendo a las listas al Congreso de la República. Se pegó a los verdes y dejó que le hicieran conejo porque los directivos son los mismos de siempre. Sólo me tranquiliza pensar que el Antanas que conocí no haya cambiado”, dice Silva.

Por el contrario, el físico Paul Bromberg Zilberstein, quien asumió las riendas de la Alcaldía cuando Mockus renunció, cree que el matemático sí cambió radicalmente. Primero, ve que dejó de ser un hombre fresco y animado. Seguramente sus 58 años no han sido en vano. Pero además está muy ocupado como para tener amigos.

De todas maneras, Bromberg confiesa que va a respaldar la ola verde, pero con miedo porque esta vez “Mockus sí va a ganar”. ¿Miedo?, según Bromberg porque el ex alcalde no conoce gente en las regiones y le va bien con la Policía pero no tanto con el Ejército. “Es un hombre polarizante que no se caracteriza precisamente por convencer al otro. Votaré por él con menos entusiasmo que quienes lo van a abandonar un mes después de ser elegido. La gente cree que todo va a ser muy fácil, pero él no sabe qué es el gobierno a nivel nacional”.

Para el físico, lo censurable del Partido Verde es que haga alarde de ser un proceso diferente. Para él, la única verdad es que la Alianza Social Indígena, que lo había apoyado en ocasiones anteriores, ya estaba ocupada.

“Un mega símbolo ”

En Pereira citan a una rueda de prensa con el candidato verde a las 2 de la tarde. Él llega a las 3. “Siempre pasa”, cuenta un miembro de su campaña. Toda persona que lo ve pasar quiere una foto a su lado y él nunca se niega.

El Profe tiene una gran acogida con las mujeres, que siempre quieren abrazarlo y halagarlo. “La gente no se lo imagina, pero es muy coqueto, claro, un coqueto muy gentil y respetuoso. Tiene su fanaticada femenina grande”, cuenta Henry Morrain, uno de sus estudiantes de la Nacional. Y el mismo candidato lo confiesa: “A veces mi pecado es desear la mujer del prójimo”.

Camina lento, muy lento. Siempre sonríe. Su párkinson parece estar controlado. Para demostrarlo, él hace sus manos visibles cada vez que puede. Una gripa mal cuidada, según sus asesores, es lo único que lo afecta en este momento. En privado tose con frecuencia. Cuando sube a su camioneta para trasladarse de un evento a otro guarda silencio y duerme.

Llega a la Plaza Cívica Ciudad Victoria. La muchedumbre se lanza sobre él. Es un tenso momento para sus escoltas. Su corazón se acelera y no falta quien llore, incluso él. Es tímido, en eso coinciden quienes lo conocen, pero cuando sube a una tarima se transforma. Sube gritando y brincando porque no sabe bailar. “Vinimos porque quisimos, no nos pagaron”, “por un país decente Mockus Presidente”, suenan las arengas. Antanas se acuesta en el piso y se toma fotos con la gente. Invita a los lugareños a hacer el ejercicio de la confianza, que consiste en dejarse caer en brazos de otra persona. Levanta su lápiz y sueña.

El clamor de la gente contrasta con algunos sectores de opinión que lo acusan de recular constantemente en sus ideas y de no tener un discurso claro. Como su sombra siempre permanece Liliana Caballero, ex secretaria general de la Alcaldía, ahora gerente de la campaña. Le dice cosas al oído. Cuentan que ella es determinante en las decisiones de la campaña.

Curiosamente, a su derecha siempre lo acompaña Enrique Peñalosa y a su izquierda Luis Eduardo Garzón. Lucho hace chistes y da recomendaciones. “Hoy Santos le tiró el teléfono a Darío Arizmendi. Acuérdese Antanas, nunca hay que perder el control”, le susurra al oído. El Profe es un hombre que escucha consejos, le gusta mucho una frase de Carlo Federici Casa: “El hombre no es un dato; el hombre es una tarea para el hombre, es tensión, es anticipación, es… un siendo”.

Andrea Forero Aguirre | Mayo 14 de 2010 – 10:25 pm

————————————————————————

Envie de plus d’originalité dans vos conversations ? Téléchargez gratuitement les Emoch’ticones !

26th May2010

Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos

by admin

SEGURIDAD CIUDADANA Y DERECHOS HUMANOS

Miguel Antonio Bernal

Activista de Derechos Humanos

Transcribo, dada su importancia, extractos del informe temático que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha dado a conocer, sobre la problemática de la seguridad ciudadana y su relación con los Derechos Humanos (http://cidh.org/countryrep/Seguridad/seguridadindice.sp.htm)

“con el objetivo de analizar la problemática y formular recomendaciones a los Estados Miembros orientadas a fortalecer las instituciones, las leyes, las políticas, los programas y las prácticas para la prevención y el control de la criminalidad y la violencia en el marco de la seguridad ciudadana y los derechos humanos.”

“La seguridad ciudadana es una de las dimensiones de la seguridad humana y… se ve amenazada cuando el Estado no cumple con su función de brindar protección ante el crimen y la violencia social, lo cual interrumpe la relación básica entre gobernantes y gobernados.

“Los países de la región hoy presentan algunos de los índices de criminalidad más altos del mundo resultando los jóvenes el grupo más afectado como víctimas y victimarios… en los países de América Latina, la delincuencia ha desplazado al desempleo como la principal preocupación para la población.  En estos países el Poder Judicial, el ministerio público, las fuerzas de seguridad y el sistema penitenciario no han desarrollado las capacidades necesarias para responder eficazmente, mediante acciones de prevención y de represión legítimas del crimen y la violencia.

“La CIDH señala en su informe que “la seguridad ciudadana debe ser concebida como una política pública…que no puede comprenderse cabalmente sin una referencia concreta a los derechos humanos.

“La perspectiva de los derechos humanos permite abordar la problemática de la criminalidad y la violencia y su impacto en la seguridad ciudadana mediante el fortalecimiento de la participación democrática y la implementación de políticas centradas en la protección de la persona humana, en lugar de aquellas que primordialmente buscan afianzar la seguridad del Estado o de determinado orden político….

“La CIDH identifica los estándares internacionales de derechos humanos relacionados con la seguridad ciudadana …También examina las obligaciones internacionales de los Estados Miembros en materia de prevención y combate de la violencia y el delito, y de diseño, implementación y evaluación de políticas sobre seguridad ciudadana a la luz del derecho internacional de los derechos humanos y de los principios de participación, rendición de cuentas, y de no-discriminación.

Las obligaciones positivas asumidas por los Estados miembros exigen políticas públicas sobre seguridad ciudadana que contemplen prioritariamente el funcionamiento de una estructura institucional eficiente que garantice a la población el efectivo ejercicio de los derechos humanos relacionados con la prevención y el control de la violencia y el delito.

La CIDH formula un llamado a los Estados miembros a asumir el cumplimiento de sus obligaciones internacionales de protección y garantía de los derechos humanos en su relación con la seguridad ciudadana a partir del diseño e implementación de políticas públicas integrales, que desarrollen, en forma simultánea, acciones específicas y planes estratégicos en el plano operativo, normativo y preventivo.”

16th May2010

INTERROGANTES

by admin

INTERROGANTES
Miguel Antonio Bernal
Catedrático Universitario

Siempre es bueno recordar que los criterios de oportunidad, conveniencia y utilidad son los rectores de la acción política, particularmente para quienes reniegan del pasado para empezar un futuro idéntico al pasado inmediato.
Recurren entonces al oportunismo, al clientelismo y, sobre todo a la manipulación. De ahí entonces que la participación y la acción ciudadana les resulta inaceptable porque desvirtúa el propósito de despolitizar la sociedad, lograr desinteresarla de la política y volverla indiferente a los planteamientos ideológicos. De ahí su transformismo, muchas veces “incomprendido”
La banalización de la participación ciudadana caminará entonces de la mano de la manipulación para evitar que se diga que hay que democratizar la democracia, al tiempo que se nos hace creer que vivimos en un Estado de Derecho cual ninguno.
Para tales despropósitos se elaboran -a tambor batiente- “consultas populares”, plebiscitos o referéndums ponderados (más bien, adulterados), cuyo requisito sine qua non será la ausencia de propuestas concretas, diálogos desprovistos de agenda alguna, de forma tal que aquellos sectores de la sociedad civil que rechazan la politización de los jurídico, no logren consolidar los espacios “de mayor respeto y reconocimiento de su papel en la consolidación democrática.”
El fracaso de los golpes militares, los cuales siguen siendo añorados por algunos “reciclados”, los lleva a desarrollar los “golpes de opinión”, a través de encuestas quincenales o mensuales, que ayudarán o a adorar o a obedecer. La presión mediática, gracias al colaboracionismo de un gran número de medios de comunicación y el ‘vedetismo’ de algunos comunicadores, facilitarán los obstáculos al logro de un proceso constituyente para poder alcanzar una democracia verdaderamente participativa, activa, creativa.
Surgen entonces múltiples interrogantes ante las actuaciones de los factores reales de poder, que se complacen en aumentar las prácticas pseudoconstitucionalistas además de los resentimientos constitucionales , que les permiten doblegar la resistencia y la claridad necesaria para no interpretar la participación ciudadana como la tentación ciudadana hacia las mieles del poder.
Comparto con ustedes, algunas ideas del libro “Democracia Secuestrada” de Francisco Rubiales que nos fueron recordadas por un amigo y que debemos tener presente en nuestras luchas por la democracia:

“El poder es una bestia que necesita ser controlada. El poder y la libertad siempre han estado en guerra y la política es el intento de superar este conflicto. La historia ha demostrado que la libertad no puede existir sin el poder político, pero el poder político, sin libertad, es pura tiranía.”

“La democracia no es sólo el más inteligente sistema inventado por el ser humano, el único que hace compatibles las libertades y los poderes, sino que es también la más bella, fuerte y eficiente jaula ideada para controlar a la bestia del poder.”

“Con ligereza otorgamos a un sistema político la calificación de democracia.” No basta con celebrar elecciones y tener partidos políticos, se necesitan otras condiciones: “ ciudadanos libres que participen, separación de los poderes del Estado, una sociedad civil que delibere e influya al margen del gobierno, alternación del poder, medios de comunicación libres y opinión pública con suficiente peso, entre otras”

“No necesitamos sólo más democracia sino una democracia mejor,”… El sistema que ha expulsado al ciudadano de su seno no es una democracia y para serlo tendrá que aprender a crear ciudadanos, que es el único antídoto eficaz conocido frente al poder.

Pages:12»