La obediencia del capellán y del uniformado
14 de abril — Día del PolicíaLa obediencia del capellán y del uniformado Panorama Católico 8 de abril 2012En su misión pastoral como capellán de la Policía, el P. Arnulfo Jiménez ha dedicado tiempo al acompañamiento espiritual a los hombres y mujeres uniformados, quienes le confían y depositan sus temores, ilusiones, preocupaciones y piden su bendición, oración y sacramentos. Este sacerdote conoce de los sacrificios y entrega de los policías, pero también sabe que los tiempos han cambiado y percibe una politización de la institución a la que ha servido desde hace 15 años, atendiendo Panamá Oeste, desde Arraiján hasta San Carlos, y ahora a la Zona Metropolitana. El también fundador de la Escuela Superior de Oficiales reconoce la similitud en la obediencia del uniformado y del sacerdocio. “No somos igualitos, pero ambos tenemos que cumplir una misión”, dijo.Formación catequéticaEste sacerdote oriundo de la provincia de Veraguas reconoce la falta de formación en las unidades. Su labor catequética para que los policías reciban el bautismo, primera comunión, confirmación y el sacramento del matrimonio, “inicia de cero, y muchos se reconocen católicos y proceden de nuestras parroquias”, agregó. Asimismo reconoció que hay que dejar de estar en la Sacristía y salir al encuentro del hermano, fuera del templo parroquial, como el llamado que hace Aparecida: gente que se ha ido, y que debemos conquistarlo para atraerlos de nuevo. “En estos 15 años para mí ha sido gratificante el trabajo y me gusta la disciplina. Acompañarles y estar junto a ellos, pero sería conveniente la presencia de cada obispo, y en nuestro caso del Arzobispo, para que sintamos que estamos juntos en esta tarea evangelizadora.”AlertaNo podemos soslayar la realidad; con los vaivenes políticos, la entidad corre el riesgo de politizarse, y eso es peligroso, indicó. “Es necesario que la institución se mantenga fuera de la política, de manera especial a la hora de escoger a los que estarán al frente de la institución, el cual debe ser un uniformado, aunque como superior deben tener a un ministro civil”, dijo a manera de reflexión. Agregó que “ese fantasma de la militarización está superado en la institución y no lo van a repetir”.ResponsabilidadPara mantener el orden, se reclama más policías, pero como señala el presbítero Jiménez “lo que se necesita es que todos seamos más responsables, y no esperar a un ente que venga a reprimir…El policía es papá, o es mamá, y cuando sale a la calle muchas veces se ve obligado a usar la fuerza incluso para defender su vida, y su misión es cumplir por disciplina a fin de salvaguardar la honra y seguridad de las personas”, insistió.Explicó que ese acompañamiento se complica debido al cumplimiento del deber, el policía deja su hogar por quince días, y hasta por un mes, y cuando regresa es un hombre o una mujer que llega cansado. “Muchas veces el agente se tiene que quedar porque su reemplazo no llegó”.Insistió que todos debemos ser responsables de nuestros actos, de ahí la importancia que desde los hogares haya una formación en valores, así tendríamos una sociedad menos conflictiva, aseguró.