América Latina, Un Nuevo Rostro
Néstor Núñez (AIN, especial para ARGENPRESS.info)
La faz latinoamericana sigue su permanente transformación positiva, cambio que tiene la característica de ser cada vez más incluyente, fraterno y útil, y donde Cuba no solo es admitida gustosamente por sus hermanos del área, sino vista y considerada como referente indispensable en esta nueva era regional.
En días pasados, por ejemplo, el candidato progresista a la presidencia peruana, Ollanta Humala, logró un importante triunfo en las urnas que otorga a su proyecto de cambios, con importante incidencia social, la oportunidad de ser aplicado desde el gobierno.
Sin dudas, no se vislumbra el camino fácil para las nuevas autoridades del Perú, toda vez que hasta el presente las políticas derechistas vigentes en el devenir nacional crearon todas las condiciones para hacer del país parte de los escalones imperialistas de dominación hemisférica.
Ajenas, e incluso contrapuestas a proyectos liberadores como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) las anteriores autoridades oficiales peruanas se dedicaron a tejer compromisos leoninos con Washington como el tratado bilateral de libre comercio vigente desde hace meses.
Bajo la pantalla de que semejante vínculo da al Perú posibilidades de expansión en el comercio global, la derecha también hizo de ese esperpento el caballo de batalla electoral, y escondió deliberadamente el hecho de que, al abrir puertas a las grandes empresas foráneas, más competitivas y fuertes, la producción local está condenada a desaparecer, como ya ha sucedido en otras naciones en igual situación.
Por lo pronto, Ollanta Humala ha manifestado su apoyo a la integración con el resto de América Latina, y sus inmediatos periplos por la región parecen dar testimonio de esa posición.
Simultáneamente, y mediante otra gira realizada hace ya unos días por el presidente venezolano Hugo Chávez, que incluyó La Habana, se continuaron forjando programas y políticas de cooperación y desarrollo mutuos entre las naciones de la región.
Tanto en Brasil como en Ecuador, que también formaron parte del periplo de Chávez, se revisaron programas energéticos y agrícolas en marcha y se programaron otros nuevos sobre bases de solidaridad y complementariedad, a tono con los lazos fraternales que sustentan la nueva integración de la zona.
De esa manera, junto a otras voluntades regionales, Cuba ratifica su vocación latinoamericanista y caribeña que deberá cobrar fuerza especial en los próximos días con la creación en Caracas de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), conglomerado que tiene entre sus prioridades ser totalmente ajeno a la influencia directa de las fuerzas imperiales del hemisferio.